‘Mi prioridad es decir que sólo Dios puede colmar el corazón del hombre’

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El Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Robert Sarah, invita a «poner a Dios en el centro de nuestras preocupaciones, en el centro de nuestros pensamientos, en el centro de nuestro actuar y de nuestra vida, en el lugar que solo Él debe ocupar».

El Cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, estuvo presente en la celebración de la festividad de san Juan de Ávila en el municipio cordobés de Montilla.

El Cardenal Sarah ofreció en el teatro Garnelo la ponencia «La fuerza del silencio en la liturgia», recogida en la web de la diócesis de Córdoba. Durante la ponencia, habló de un joven monje de la Abadía de santa María de Lagrasse que murió a causa de una esclerosis múltiple y cuya dimensión humana y mística del silencio le marcó profundamente. «Los ojos cansados del hermano Vicente María de la Resurrección irradiaban santidad, alegría, fe, caridad y paz en medio de un admirable silencio», relata.

El cardenal Sarah centró su intervención en la importancia del silencio durante la liturgia: «El primer lenguaje de Dios es el silencio; para entrar en ese lenguaje debemos aprender a ser silenciosos y a descansar en Dios.»

«Es tiempo de poner a Dios en el centro de nuestras preocupaciones, en el centro de nuestros pensamientos, en el centro de nuestro actuar y de nuestra vida, en el lugar que solo Él debe ocupar», subrayó.

Dirigiéndose a los sacerdotes, recordó que la verdadera urgencia es encontrar el sentido de Dios. «Y Dios Nuestro Padre no se deja abordar más que en el silencio», recalcó.

El prefecto de la Congregación para el Culto Divino continuó explicando que «lo que más necesita la Iglesia hoy no es una reforma administrativa, ni un cambio estructural, ni una logística o estrategia de comunicación o un programa pastoral suplementario. El programa existe ya, es el de siempre, que proviene del Evangelio y la Tradición Viva. Se centra en Cristo, que tenemos que conocer, amar, imitar.»

«Como sacerdote, como pastor, como obispo y cardenal, como prefecto de un dicasterio romano, mi prioridad es decir que solo Dios puede colmar el corazón del hombre. Creo que somos víctimas de la superficialidad, del egoísmo y del espíritu mundano que propaga la sociedad mediática», apuntó.

El purpurado invitó a los cristianos a entrar en el silencio porque sin el silencio, permanecemos en una ilusión mortal, ya que la única realidad que merece nuestra atención es solo Dios y Él espera nuestro silencio para revelarse. «Es prioritario recuperar el sentido del silencio, el silencio es más importante que cualquier otra obra humana, porque habla de Dios», afirmó el cardenal Sarah, añadiendo que la verdadera revolución viene del silencio.

«El silencioso es un hombre libre, ninguna dictadura podrá nada contra el hombre silencioso, ningún poder puede arrastrarlo», defendió durante la ponencia.

El lugar del silencio en la liturgia

Sobre el lugar que debe ocupar el silencio en la liturgia, el cardenal Sarah reflexionó: «Se trata de una preocupación fundamental en nuestros días. Ante la Majestad de Dios, nuestras palabras se pierden».

«Rechazar este silencio impregnado de temerosa confianza y de adoración significa impedir a Dios comunicarnos su amor y manifestarnos su presencia», afirmó, al tiempo que señaló que «el silencio sagrado es el lugar donde podemos encontrar a Dios»,

El cardenal Sarah destacó la importancia de que los sacerdotes aprendan de nuevo lo que significa el temor filial de Dios y el carácter sagrado de su relación con Él: «Los sacerdotes deben aprender de nuevo a temblar de estupor ante la Santidad de Dios y ser conscientes de la gracia extraordinaria de su sacerdocio».

En este sentido, recordó que el Concilio Vaticano II subrayó que el silencio es un medio privilegiado para favorecer la participación del pueblo de Dios en la liturgia.

‘Los cristianos corren el riesgo de hundirse en la idolatría’

Sin embargo, el purpurado llamó la atención acerca de algunos presbíteros que, bajo el pretexto de pedagogía, se permiten interminables comentarios insignificantes y puramente horizontales: «Esos pastores tienen miedo de que el silencio ante el Altísimo dañe a los fieles, creen que el Espíritu Santo es incapaz de abrir los corazones a los misterios divinos mediante la infusión de la luz y la gracia santificante.»

En su intervención, el prefecto de la Congregación para el Culto Divino exhortó a los presbíteros a fomentar el silencio, «porque en la liturgia, el silencio sagrado es un bien precioso para los fieles, y los sacerdotes no deben privarlos de este tesoro».

«Yo afirmo que en nuestros días los cristianos corren el riesgo de hundirse en la idolatría, prisioneros de numerosos discursos humanos, ruidosos, interminables, tendemos a elaborar un culto a nuestro gusto, dirigido a un Dios hecho a nuestra imagen», advirtió.

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Comentarios
19 comentarios en “‘Mi prioridad es decir que sólo Dios puede colmar el corazón del hombre’
  1. Simplemente súblime; como todas y cada una de las palabras pronunciadas por la boca de este santo varón, un hombre verdaderamente de Dios.

  2. Estamos ante un verdadero Hombre de Dios. Un santo. Cuanto bien hace a la Santa Madre Iglesia que un Pastor hable tan claro a sus ovejas. Como han dicho más arriba Sublime.

  3. De verdad que necesitamos santos y especialmente en las filas de los obispos.

    Miren lo que vi en gloriatv

    periodista Marco Tosatti informa que hay rumores circulando en Roma respecto a una comisión secreta vaticana que está revisando la encíclica “Humanae Vitae” (1968), de Pablo VI. Esta encíclica reafirma la enseñanza católica respecto al rechazo de la anticoncepción artificial. Según Tosatti, el objetivo de la comisión, deseado por el papa Francisco, sería permitir la anticoncepción artificial.

  4. Teresa, si ya tenemos el aborto católico de manos de monjitas irlandesas, tan buenas, con la bendición-silencio papal, la píldora católica está más que cantado, con un documento suficientemente ambiguo. Más confusión pontifical. Sólo que los derechos de bragueta no generan ni vocaciones ni hijos. A extinguir.

  5. Echenique
    Si este Cardenal habla del estupor por lo Divino ese mismo estupor hay que tener ante el milagro de la vida. La transmicion de la vida es algo absolutamente sagrado y las fuentes de la vida tambien.
    Somo hijos de Dios y dioses por participacion y los modernistas de la epoca de Paulo VI querian poner la voluntad del hombre sobre la voluntad de Dios con la cantaleta de la misericordia chantajearan a los pastores.
    Y si mientras mas numerosas son las familias mayores bendiciones habra para los padres y para la Iglesia.

  6. Fuera del tema y sobre la entrevista a Muller

    «Cuál es su propuesta para tratar con los católicos que contrajeron matrimonio y se hayan divorciado?

    El sacramento del matrimonio es indisoluble por la voluntad de Dios. Nadie puede cambiar eso. Una posibilidad es volver al legítimo esposo o bien renunciar a las relaciones que no son válidas. La cuestión radica solamente en percibir si las condiciones para aquel matrimonio se habían reunido, de acuerdo con los preceptos de la Iglesia. El matrimonio civil no es exactamente igual al sacramento del matrimonio. Sin duda, hay muchas personas que no consiguen entender esto.

    ¿Cree que siempre se puede volver a la unión?

    Si humanamente no fuese posible, tampoco pueden vivir [con otros] como si fuesen esposos.

  7. Lo que no concibo como católico es que ante un magnífico testimonio como este ciertas personas (también católicas) se empeñen en criticar, murmurar y empañar la labor de otros pastores como Francisco, concilio Vaticano, etc. Deberían releer el artículo y pensar en que situación les deja. Personalmente me alegra ser capaz de participar en el Santo Sacrificio hasta donde puedo pero enterandome de lo que ocurre y participando realmente, no como mero espectador tal y como ocurría antes. Cuanta soberbia destila las palabras de gente que quisiera volver a épocas medievales anteriores con religión hecha a la medida de unos poderosos. Lástima que no mediten en silencio las palabras de este artículo y pidan a Dios la ayuda que necesitamos para no enfrentarnos entre nosotros y sacarnos a todos de nuestros errores. No deberíamos dar lecciones de cristianismo nunca.

  8. Los sordos agradecerían que un alma caritativa transcribiera la conferencia. Lo poco que se intuye es muy, muy grande.

    Muchas gracias

    1. Soy una lectora que ha dado por casulaidad con esto y veo que solicitan la transcripción para que las personas sordas tengan acceso. Me gustaría saber si alguien ha trancrito ya la conferencia. Si es así, por favor comuníquenmelo. En caso de que nadie lo haya hecho, yo lo haría sin problema. Sólo díganme dónde tendría que enviarlo o qué hacer para que les llegara la transcripción.
      Un saludo.

  9. El Cardenal Sarah es un gran santo. Sería tan bueno que Nuestro Señor permitiera que él fuera nuestro próximo Papa. Alabado sea el Señor.

  10. El Cardenal Sarah es un gran santo. Sería tan bueno que Nuestro Señor permitiera que él fuera nuestro próximo Papa. Alabado sea el Señor.

  11. «No juzguéis y no seréis juzgados». Hay que tener mucho cuidado con las cosas que se dicen y se escriben, si son ciertas es difamación y si son inciertas, calumnias.

  12. Viva el Papa Francisco que eleva su voz contra los poderosos, aquellos que oprimen al pueblo llano, que está en contra del capitalismo, el silencio es sumisión, por eso el Papa de hace oír. Está en contra de los clérigos que viven en palacios y en casas suntuosas como Rouco y otros muchos que se autotitulan príncipes de la Iglesia. Es un orgullo tener al Padre Ángel entre nosotros, así como otros muchos que luchan contra el hambre, las enfermedades. El ejemplo de la Iglesia son estos hombres y mujeres que luchan por los desamparados.

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