Un violador de dos niñas se ‘cambia de sexo’ y lo trasladan a una cárcel de mujeres

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“Puedes cambiar los genitales de alguien, pero eso no va a quitar el impulso dentro suyo por hacer cosas horribles a niños”, ha señalado una de sus víctimas.

Martin Ponting, sentenciado a cadena perpetua hace 12 años por abusar sexualmente de dos niñas, se sometió a un procedimiento de cambio de sexo y ha sido recientemente trasladado a una prisión de solo mujeres.

Ponting, que se hace llamar ahora “Jessica Winfield”, tiene 50 años y ha sido trasladado de la prisión de máxima seguridad HMP Whitemoor, en Cambridgeshire, a la cárcel de mujeres HMP Bronzefield en Ashford, Inglaterra.

La cirugía de cambio de sexo del violador fue realizada por el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) de Reino Unido.

De acuerdo al diario británico The Sun, el cambio de cárcel de Ponting ha causado molestia entre las reclusas. Una de ellas habría amenazado con provocarse lesiones, para evitar tenerlo cerca.

El violador podría ser además liberado este año.

Una de las víctimas de Ponting, cuya identidad ha sido mantenida en reserva, dijo a The Sun que “él podría haber cambiado físicamente, pero su cerebro es aún el mismo”, y que el hecho de que el violador “asuma la identidad de una mujer después de lo que hizo es una patada en los dientes”.

“No hay suficientes palabras para describirlo a él y al mal que ha hecho. Es diabólico que le hayan permitido cambiar de sexo y es diabólico que podría ser liberado este año”.

“Puedes cambiar los genitales de alguien, pero eso no va a quitar el impulso dentro suyo por hacer cosas horribles a niños” dijo la víctima. “Siento que se burla de la gente de la que abusó. Es una patada en los dientes para mí y su otra víctima”, lamentó.

En Reino Unido, desde 1999, los presos pueden solicitar al NHS su cambio de sexo. Si su nuevo “género” es reconocido legalmente, las autoridades del servicio de cárceles tienen la obligación de cambiarlo de prisión.

En declaraciones a ACI Prensa, Luis Losada, Director de campañas de la plataforma internacional CitizenGO, señaló que “en este caso, se siguieron los ‘dogmas’ de lo ‘políticamente correcto’: si el preso expresa su voluntad de ‘reasignar su sexo’ hay que respetar su decisión. Está privado de libertad de movimientos, no del ‘pleno desarrollo de su personalidad’. Y para ser coherentes -de los pocos valores que conservamos- siendo ahora mujer, debe ingresar en la cárcel de mujeres”.

“Las víctimas, primeras sufridoras de lo ridículo, absurdo y aberrante de la situación son las primeras en denunciar que ‘puede que haya cambiado su cuerpo, pero no su mente’. Los que sufren las consecuencias de la ideología de género son los primeros en denunciarla de manera descarnada”.

Losada señaló que, con casos como este, queda en evidencia que “la ideología de género -como todas las ideologías- es una construcción mental ajena a la realidad”.

“El problema no afecta solo a quien la ‘profesa’ sino a todo su entorno. Si es el sistema político quien la asume como ‘religión oficial’, las consecuencias son nefastas”.

Losada destacó además la preocupación del “resto de presas que compartirán patio con él ‘violador’ convertido en mujer”.

“¿Es que ellas no tienen derecho a ser privadas de su libertad sin temer por su integridad?”, cuestionó.

Por su parte, Carlos Polo, Director para América Latina del Population Research Institute (PRI), dijo a ACI Prensa que este caso “es uno de los tantos ejemplos que la liberación femenina que promete el discurso de género muy pronto se convierte en la negación de la mujer y en su peor opresión”.

“Si los violadores pueden eludir una condena por violación y salir liberados en solo un año, todo el discurso de género es la peor de las injusticias contra las mujeres”, advirtió, pues “declararse ‘transgénero’ y pedir una ‘reasignación de género’ se convirtió en la forma en que Martin Ponting se burló de las víctimas y de la sociedad”.

“Es fácil imaginarse que la madre, hermanas y amigas de las víctimas de Ponting no estarán de acuerdo en que la ‘perspectiva de género’ haya mejorado sus vidas de alguna manera. Más bien, liberará a quien cometió el peor de los abusos contra una mujer”, dijo.

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Comentarios
5 comentarios en “Un violador de dos niñas se ‘cambia de sexo’ y lo trasladan a una cárcel de mujeres
  1. Un violador de muchos niños alega que es un arzobispo y lo mandan al Vaticano, a vivir cómodamente de la sopa boba, hasta que se muere bien a gusto mientras veía la tele. Fíjense en lo que dice la noticia:

    https://www.theguardian.com/world/2015/aug/28/jozef-wesolowski-defendant-in-vaticans-first-child-abuse-trial-dies

    «Wesołowski was found dead at his Vatican residence»

    No fue encontrado muerto «en su celda». Fue encontrado muerto en SU residencia. Manda narices. ¿Es eso tolerancia cero? Y ahora nos salen con los transexuales. Limpien su casa primero… Esto no es una paja en el ojo ajeno, es una telita de araña. Y no es una viga en el propio, es la estructura entera de la torre Trump.

  2. Aunque nadie suele negar la relevancia social del matrimonio y la familia, en los últimos tiempos el Derecho de familia ha experimentado una clara deriva individualista. Mientras que en el Derecho patrimonial o laboral la autonomía privada se ha visto limitada para proteger a terceros, la regulación jurídica de la familia se ha centrado en potenciar la libertad y autonomía personales en detrimento de las exigencias sociales. Esta evolución del Derecho de familia es analizada en este volumen colectivo de ocho autores, publicado en una colección jurídica.

    La relevancia de la familia justifica que haya merecido una protección constitucional, que es estudiada por José Luis Martínez López-Muñiz, en el caso de España, y por Antonella Sciortino, en el de Italia. El propio Martínez López-Muñiz, catedrático emérito de la Universidad de Valladolid, hace luego una extensa y rigurosa crítica de la sentencia del Tribunal Constitucional que legalizó el matrimonio homosexual. A su juicio, y en esto coincide con los dictámenes que emitieron el Consejo General del Poder Judicial y el Consejo de Estado, la pérdida de la heterosexualidad en el matrimonio supone desnaturalizar una institución de perfiles claros, un cambio que al menos exigiría una reforma constitucional y no una mera reinterpretación.

    La renuncia del legislador a privilegiar “modelos de familia” más ventajosos para la sociedad, para limitarse al mero reconocimiento de los existentes, es el tema abordado por José María de la Cuesta, de la Universidad de Burgos. Otro capítulo del individualismo imperante es la progresiva facilitación legal del divorcio, que es analizada por Carlos Martínez de Aguirre, de la Universidad de Zaragoza. La introducción del divorcio unilateral sin causa consagra el predominio de la voluntad del individuo sobre cualquier consideración social. Frente a esto, Martínez de Aguirre piensa que la estabilidad familiar es un bien social, y hace sugerencias de política legislativa dirigidas a apoyarla e incentivarla.

    Los tres últimos estudios tienen que ver con la ideología de género, que lleva al extremo los planteamientos individualistas, al no aceptar ni tan siquiera los condicionamientos biológicos. María Calvo Charro, de la Universidad Carlos III, explica las raíces de esta ideología, su impulso a través de organizaciones internacionales, y su choque con abundantes investigaciones científicas que confirman que la identidad sexual está escrita en cada célula del ser humano.

    La presión de grupos interesados explica también el intento adoctrinador en la ideología de género que han acometido en los últimos años diversas comunidades autónomas. Tomás Prieto, de la Universidad de Burgos, y Antonio José Sánchez, de la Universidad de Sevilla, desvelan esta acción, especialmente en el ámbito escolar: bajo el pretexto de luchar contra la discriminación de colectivos LGTB, se impone un programa de adoctrinamiento desde los poderes públicos, violentando la libertad ideológica de los ciudadanos.

    El libro se cierra con un estudio sobre la violencia contra la mujer en la pareja, a cargo de José Amador Martínez. Con su experiencia de médico forense, analiza la complejidad de los factores que la originan y que no pueden reducirse a la “desigualdad de género”.

    El lector puede encontrar en este volumen argumentos rigurosos, sobre todo desde el punto de vista jurídico, para propugnar unas leyes que tengan más en cuenta la función social del matrimonio y de la familia.

  3. Si algo se ha enseñoreado en este mundo es el demonio exacerbando la imbecilidad humana. Está tan a la vista, al desnudo con estos casos que solamente puede entenderse desde el demonio mismo

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