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Ben-Hur
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Ben-Hur

paterjm
18 marzo, 2017

Otra de las grandes cintas que podemos ver estos días es Ben-Hur. En efecto, no hay Cuaresma televisiva sin este clásico del séptimo arte. Aunque verdaderamente su argumento se centra en las desventuras del personaje que le da título a la obra, recordemos que esta fue presentada en su momento como una historia de Jesús de Nazaret. Este solo aparece de manera esporádica durante el metraje, pero su presencia es tan contundente que le otorga todo su sentido.

La historia se desarrolla en la antigua Roma, bajo el gobierno de los emperadores Tiberio y Augusto. Judá Ben-Hur es hijo de una familia noble de Jerusalén y amigo íntimo de Mesala. Sin embargo, un accidente involuntario lo enfrentará a este último, que se convertirá en su enemigo a partir de ese momento. Desde entonces, aquel solo querrá volver a su casa, enfrentarse a su antiguo camarada y devolverle el honor a los suyos y a sí mismo.

Lee Wallace escribió la novela en la que se basa el film después de participar en la Guerra de Secesión norteamericana. Su intención era ofrecer una biografía del Señor sin que este fuera su protagonista, ya que deseaba profundizar sobre todo en la época que lo rodeó. El libro tuvo tanto éxito a la sazón y es todavía tan atemporal que fue llevado a la pantalla grande por primera vez en 1925 y ha sido revisado recientemente en un film homónimo olvidable. Pese a la mala calidad de este último, su temática continúa siendo universal: la redención.

En efecto, este es el asunto principal del film. Lejos de su espectacular puesta en escena, de la memorable naumaquia, de la famosa carrera de cuadrigas o de la apasionada interpretación de Charlton Heston como Ben-Hur, quedan los encuentros de este con Jesús. Sin duda, su odio hacia Mesala se atenúa a medida que va conociendo al Señor, de quien aprende la compasión y el perdón. En este sentido, no podemos olvidar el momento en que recibe de este último un poco de agua, ni aquel en el que intenta defenderlo de la crucifixión.

Es sin duda un film atemporal, que puede ser visto una y otra vez, pese a su larga duración. Los encuentros de Ben-Hur con Jesús son una perfecta metáfora de los que deben caracterizar al cristiano durante este período cuaresmal. No nos perdamos el plano final, en el que la sangre del Señor libra de su enfermedad a la madre y a la hermana de aquel, como hoy nos cura a nosotros de todos nuestros pecados.

paterjm

Sacerdote cinéfilo @paterjm


2 COMMENTS ON THIS POST To “Ben-Hur”

  1. Mariana dice:

    La he visto tantas veces que perdí la cuenta. Y la sigo viendo. La disfruto y vivo como la primera vez que la ví cuando tenía ocho años.

  2. JoSé dice:

    hay una versión intermedia entre ben hur que aquí ponéis y la payasada final, pero imagino siendo muy blanco ofende! pero es la mejor versión Jj

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