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Las tres tentaciones a Jesucristo y a la Iglesia hoy: Humanitarismo, quietismo y evangelismo

tentaciones Jesús
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En su libro «La fe de los demonios», Fabrice Hadjadjd explica las tres tentaciones del diablo a Nuestro Señor, tentaciones que también hoy amenazan a la Iglesia Católica.

Todos conocemos el relato evangélico de las tres tentaciones, contenido en el capítulo 4 del Evangelio de San Mateo.

1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. 2 Después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, sintió hambre. 3 Y el tentador, acercándose, le dijo: «Si tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes». 4 Jesús le respondió: «Está escrito: «El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios»». 5 Luego el demonio llevó a Jesús a la Ciudad santa y lo puso en la parte más alta del Templo, 6 diciéndole: «Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: «Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra»». 7 Jesús le respondió: «También está escrito: «No tentarás al Señor, tu Dios»». 8 El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor, 9 y le dijo: «Te daré todo esto, si te postras para adorarme». 10 Jesús le respondió: «Retírate, Satanás, porque está escrito: «Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto»». 11 Entonces el demonio lo dejó, y unos ángeles se acercaron para servirlo.

Explica Hadjadj analizando este episodio que las tres tentaciones del diablo son las tres tentaciones que amenazan hoy a la Iglesia Católica: Humanitarismo, quietismo y evangelismo (o activismo misionero), pues pervierten tres aspectos esenciales de la vida cristiana, a saber, el amor a los pobres, el abandono a la Providencia y el anuncio de la Buena Noticia. Así las corrompe:

  • Si eres hijo de Dios que estas piedras se conviertan en pan. ¿No predica la Iglesia la opcion preferencial por los pobres? ¡Que se organice el clero para enviar arroz y trigo a todas las naciones! Poco importa que la Hostia sea consagrada, con tal de que sea sustanciosa ¡Convertidla en un bocadillo que llene el estómago! ¡Que el obispo cambie su mitra por un gorro de cocinero!
    • Frente a esta tentación, la del Humanitarismo, Hadjadj explica: «Si la Iglesia solo se ocupa del pan se la identifica con el poder temporal, competirá con el Estado». «¿Y qué sentido tendría guardar el Shabbat para cultivar el espíritu? La respuesta, como siempre, en Cristo:  El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios
  • Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: «Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra» ¡Ah! ¡Lo espiritual! Sí, abandónate a la Providencia… ¡Dios es bueno! No escuches al pobre que llama a tu puerta, un ángel o un cuervo acabarán, providencialmente, por alimentarle. Tú reza, y no hagas nada más. Sé María de Betania y desprecia a Marta, que se agita en el servicio. Deja a los imperfectos el cuidado de la materia, tú concéntrate en tu vida interior, y olvida todas esas cosas cotidianas, propias de mezquinos. Tú estás hecho para tareas más elevadas, alisa tus plumas y deja el plomo para los demás.
    • Frente a esta tentación, la del Quietismo, explica Hadjadj: «Cuanto más próxima está al torrente más rápido va la barca». Abandonarse a Dios, continúa, no es inercia sino una actividad superior, que sabe ir a lo esencial. Dejarle actuar NO es no hacer nada. ¿Acaso no habla Dios por medio de la vajilla que hay que lavar, el pañal que hay que cambiar o la avería que hay que arreglar? Los verdaderos santos no tienen alas, pero tampoco tienen el culo de plomo.
  • «Te daré todo esto, si te postras para adorarme». ¡El Apostolado! ¡Que se anuncie el Evangelio! ¡Que se trompetee por las plazas! Corred por el mundo a proclamar el Evangelio, pero recordad que soy Príncipe de este mundo. Máster en Márketing, doctor en Propaganda, experto en mensajes subliminales y en fascinación publicitaria. ¡Hagamos un Operación Triunfo del Canto Gregoriano! ¡Organizaremos un Gran Hermano del sacerdocio! ¡Hasta el Doctor House se convertirá! Todos los telediarios de la noche, el prime time, Google, estarán al servicio de tu Iglesia y tendrán un atractivo que envidiarán los canales de pornografía. ¡El catolicismo estará de moda! El periódico El Mundo se rebautizará por El Espiritual y Dan Brown se hará del Opus Dei.
    • Apártate Satanás: No te he dicho que fuéramos una empresa filantrópica, ni espiritual, sino el encuentro con Jesucristo. Un abrazo y no una llave de judo o una hipnosis. Nada de marketing sino un vulgar crucifijo. Debemos, en el Apostolado, llevar al otro hasta un encuentro con Jesucristo en el que nosotros desaparezcamos. «Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto»

Además, para mayor perversión diabólica, explica Hadjadj, Satán elige tres peticiones del Padre Nuestro y las corrompe: Donde el demonio le propone a Jesús transformar las piedras en panes, la oración pide a Dios «nuestro pan de cada día». Mientras le invita a forzar caprichosamente la voluntad divina tirándose desde el templo, la oración responde «Hágase tu voluntad». Donde le ofrece todos los reinos de la tierra, la oración pide «Venga tu reino». El reino de la Verdad y el Amor, no el mío particular. Se puede pensar que Jesús coloca en el Padre Nuestro esas peticiones y la de no caer en la tentación y librarnos del Mal en réplica a las tres tentaciones.

La fe de los demonios es el libro más leído del filósofo francés Fabrice Hadjadj. Está publicado en España por la editorial Nuevo Inicio.

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