La Ley Cifuentes, el arma del lobby gay contra la libertad

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Amparado por la Ley de Diversidad Sexual aprobada en la comunidad de Madrid, el coordinador de Arcópoli, Yago Blando, ha señalado que el director del colegio Juan Pablo II «ha animado a los alumnos y padres a no cumplir la ley» y que por ello «se debe rescindir el concierto del colegio».

Este miércoles informábamos de que el director del colegio Juan Pablo II de Alcorcón había sido denunciado por la asociación Arcópoli tras enviar una carta a los padres del centro en la que arremetía contra el islam y la Ley de Cifuentes, la que comparaba con el «fanatismo terrorista».

En la carta, Carlos Martínez recordaba los atentados perpetrados por los terroristas del ISIS y denunciaba que «nuestros políticos parece que se entretienen en generar problemas inexistentes y complicar las cosas. Parece que arrecian vientos de persecución», advirtió.

‘El parecido con el fanatismo terrorista es inquietante’

En la carta, el director también compara la ideología de género con el «fanatismo terrorista» y desacredita a «nuestros políticos más cercanos, aquellos que deberían defender la familia y nuestras raíces cristianas», -que según Martínez- «están ocupados en defender legislaciones tan absurdas como la reciente Ley de Igualdad de Género aprobada en la Asamblea de Madrid».

«¡Qué barbaridad prescindir de la verdad natural del hombre y del derecho inalienable de los padres a la educación de los hijos! ¡Qué dogmatismo acusar de discriminación a quien piensa diferente! ¡Qué despropósito pretender imponer una ideología a fuerza de sanciones! La mentira siempre tiene miedo a la luz de la verdad y al contraste de ideas. El parecido con el fanatismo terrorista es inquietante», denuncia Carlos Martínez en el escrito.

Asimismo, el director del colegio Juan Pablo II añade junto al documento enviado a los padres del centro la polémica carta firmada por los obispos de Getafe y Alcalá de Henares -en la que condenan la doctrina impuesta por la ideología de género- al mismo tiempo que describe a los prelados como «obispos valientes que tienen clara su función pastoral de educadores y de testigos de la verdad».

‘Es difícil actuar contra la persona’

Cabe recordar que la asociación Arcópoli contra la LGTBfobia ha exigido la revisión del concierto educativo con este colegio, porque la libertad de enseñanza «no ampara la vulneración de la dignidad ni el ataque a la igualdad de derechos o al libre desarrollo de la personalidad».

En declaraciones a INFOVATICANA, el coordinador de Arcópoli, Yago Blando, ha asegurado que debido a que el colegio es concertado, «es difícil actuar contra la persona» pero espera que se pueda «rescindir el concierto».

Por su parte, Blando ha señalado que «entiende que las palabras del director sea un acto de libertad de expresión pero animar a las personas a no cumplir la ley no se debe hacer en un colegio concertado».

Cifuentes y el PSOE, de la mano del lobby gay

Cabe destacar que el  PSOE de Alcorcón ha solicitado al Ayuntamiento que traslade a la Fiscalía las «declaraciones homófobas e islamófobas» efectuadas por el director para que la justicia analice «si éstas son objeto de delito».

Por su parte, Cristina Cifuente ha señalado que «hay que ver hasta dónde llega la libertad de expresión de esta persona, que indudablemente la tiene, y también hay que ver si sus actuaciones como director del colegio pueden suponer también alguna forma de presión» a alumnos y padres, por lo que la Comunidad actuará según indiquen sus servicios jurídicos.

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Comentarios
3 comentarios en “La Ley Cifuentes, el arma del lobby gay contra la libertad
  1. ¿Y quién denunciará a Cristina Cifuentes por no respetar la Constitución ni el artículo 14, 3 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea?, ¿quién nos defenderá de una dictadura ideológica que atenta contra nuestros derechos civiles?.

  2. Esto es el comienzo, porqué con esta ley, cualquiera puede ser denunciado, no solo los colegios. Cualquiera que diga las verdades del barquero, y aunque no las diga…puede ser denunciado. Por lo tanto esto es una persecución, no solo religiosa, sino la persecución de la libertad de las personas.

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