PUBLICIDAD

La verdadera cara de Hillary Clinton

|

Hillary Rodham Clinton speaks to the reporters at United Nations headquarters

La polémica y el escándalo han ido siempre de su mano. Defensora del aborto y contraria a la religión, así es la demócrata que se ha convertido en la primera mujer candidata a la presidencia de EEUU.

La polémica y el escándalo han ido siempre de la mano de Hillary Rodham Clinton. Su popularidad fue en aumento durante sus primeros años en la Casa Blanca debido a una serie de episodios que marcaron el principio de lo que sería una de las carreras políticas más controvertidas de nuestro tiempo.

Política y abogada de profesión, Hillary Clinton fue secretaria de Estado de la primera administración de Barack Obama, senadora por el estado de Nueva York y primera dama de los Estados Unidos desde 1993 hasta 2001.

Este miércoles, la demócrata se ha convertido en la primera mujer en ser candidata a la presidencia de EEUU después de llevarse la victoria frente al senador Bernie Sanders.

Un pasado polémico

Sería una desconocida hasta que se convirtió en la primera dama de los Estados Unidos. Llegó con el ímpetu de “remoldar la sociedad”. En la Casa Blanca comienza su nutrida carrera de escándalos. Se llamó Travelgate a la decisión de destituir a los empleados de la Oficina de Viajes de la Administración, para contratar la empresa de un primo del presidente. El siguiente escándalo estuvo asociado a su proyecto de socialización del sistema sanitario.

Las “Leyes de luz solar”, prohibieron mantener reuniones secretas con ciudadanos y organizaciones privadas, pero eso fue lo que hizo Hillary cuando preparaba su reforma. Le entregó centenares de dossieres del FBI de funcionarios elegidos por presidentes republicanos al director de seguridad de la Casa Blanca, que tuvo que dimitir.

Alquiló la habitación de Lincoln a más de 800 personas, con lo que reunió 5,4 millones de dólares, que se pusieron al servicio de la campaña de reelección del candidato Clinton. En 1996 dijo que había estado al alcance de un francotirador en Bosnia, cuando fue de visita, lo que luego se demostró que era falso.

Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, se puso del lado del Presidente Bush. Entonces, el nivel de popularidad del presidente superaba el 90 por ciento. Pero pronto le acusa de saber que se iba a producir un ataque contra el país, y de no hacer nada al respecto. De nuevo volvió a apoyar a Bush, cuando lanzó la guerra contra el régimen de Saddam Hussein. Pero en 2005 reconoció que había cometido un error. En realidad, dijo en una carta a sus votantes que ella había sido engañada por la Administración Bush.

En 2007 se postuló en la carrera demócrata para la presidencia, pero fue derrotada por un senador novato que se convertiría en el primer hombre de raza negra en ocupar el Despacho Oval. Mientras, los escándalos asociados a su persona continuaban acumulándose. Entre 2004 y 2008 se gastó 300.000 dólares en vuelos chárter, pagados por el contribuyente.

Una contradicción tras otra

Pero, ¿quién es Hillary realmente? La respuesta no es fácil, puesto que a lo largo de toda su carrera, la que fue primera dama ha cambiado de parecer en reiteradas ocasiones.

Desde que se introdujo en la política, hemos podido ver a una “cambiante” Hillary, que a lo largo de los años ha ido contradiciéndose y cambiando de parecer sobre cuestiones que afectan a todos los americanos.

PUBLICIDAD

De estar en contra del matrimonio gay a estar a favor, de ser política moderada a progresista, o sus distintas posiciones sobre el papel de Wall Street en la crisis financiera o de las propuestas sobre el sistema de asistencia sanitaria universal han puesto en entredicho la sensatez y profesionalidad de la mujer de Bill Clinton.

Cómplice del negocio del aborto

Lo que sí sabemos es que se ha erigido como la defensora de la multinacional del aborto, Planned Parenthood, arremetiendo en numerosas ocasiones  contra las asociaciones pro-vida, llegando a tacharles incluso de “terroristas”.

El negocio del aborto quiere a Hillary Clinton en la Casa Blanca. Así lo demuestra el hecho de que la campaña de esta candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos haya recibido generosas donaciones por parte de organizaciones abortistas como Planned Parenthood. De hecho, Clinton ha recibido de Planned Parenthood un apoyo económico mucho mayor que el resto de candidatos demócratas, tal y como han revelado varios medios estadounidenses, y todo parece indicar que a los que se lucran con el aborto les interesa que llegue al poder.

El hecho de que el negocio del aborto financie su campaña ha llevado a Hillary Clinton a convertirse en una de las grandes defensoras de Planned Parenthood, incluso cuando estamultinacional abortista está acusada de traficar con órganos humanos.

Hillary, en contra de la libertad

En mayo de 2015 pudimos ver como la candidata demócrata a la presidencia declaraba la guerra a la religión. Llamó a modificar “los códigos culturales profundamente arraigados, las creencias religiosas y las fobias estructurales”. Asimismo, instó a los gobiernos a “emplear sus recursos coercitivos para redefinir los dogmas religiosos tradicionales”.

Estas palabras de Hillary Clinton, pronunciadas públicamente y sin tapujos en un simposio pro abortista, dejaron a más de uno con la boca abierta, aunque cabe destacar que los principales medios de comunicación en todo occidente prefirieron silenciar el asunto.

4 comentarios en “La verdadera cara de Hillary Clinton
  1. Y nosotros nos quejamos, los americanos tiene que elegir entre un extravagante multimillonario y una vieja loca al más puro estilo Manuela Carmena.

  2. Se ha demostrada sobradamente que es una mentirosa. Se les olvidaron un par de escándalos, como el de haber utilizado una cuenta privada de correo electrónico para asuntos oficiales del Departamento del Estado y el episodio de la matanza del Cónsul de Estados Unidos en Libia. El problema es que el candidato republicano, Trump, es también muy cuestionado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles