El Vaticano responde al Vatileaks 2: ‘La Iglesia no es una cueva de ladrones’

|

Becciu Desde la Secretaría de Estado de la Santa Sede reaccionan ante el escándalo de los libros publicados sobre las finanzas vaticanas y declaran sobre el proceso abierto tras las revelaciones: «Ha sido una bofetada al Santo Padre».  El arzobispo Angelo Becciu,  sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado de la Santa Sede y «número tres» del Vaticano, ha querido responder a las informaciones contenidas en los libros publicados por los periodistas Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi sobre los escándalos en las finanzas vaticanas. En una entrevista a la revista Panorama, el «número tres» del Vaticano ha defendido que «el Vaticano no es una cueva de ladrones» y ha señalado que tal afirmación es «una falsedad absoluta «. El prelado ha denunciado como «injusto» el hecho de que los empleados de la Santa Sede ahora hayan llegado «al punto de vergüenza de decir que trabajan aquí» a causa de las informaciones sobre mala praxis en la gestión de las finanzas vaticanas. Uno de los escándalos que mayor eco ha tenido en la opinión pública ha sido la revelación en Avaricia y Via Crucis que afecta al Óbolo de San Pedro, al que los fieles envían donaciones para los más necesitados. Según afirman Nuzzi y Fittipaldi, tan sólo dos euros de cada diez que llegan al Óbolo se utilizan para los más pobres, y la mayor parte del dinero se destina a las necesidades de los sacerdotes. Becciu ha respondido a este escándalo recordando una conversación que el prelado mantuvo con el Papa emérito Benedicto XVI: «Me recordaba cómo, cuando era pequeño, el 29 de junio, festividad de San Pedro y San Pablo, él dio una ofrenda al Óbolo, convencido de que el Papa lo usaría como mejor creyera». En opinión del «número tres del Vaticano», esta «es también la certeza de los fieles de todo el mundo cuando hacen una donación al Santo Padre». «¿Queremos cambiar la cuota destinada a la caridad de dos a seis euros?», se pregunta Becciu al tiempo que responde que la consecuencia sería que habría que despedir inmediatamente a 400 empleados de la Santa Sede. «Preferimos no cargar al Gobierno italiano con este peso adicional y atenernos a la recomendación del Papa Francisco», sostiene el prelado recordando un consejo del Santo Padre que aseguró que quería una Iglesia «reformada, pero sin que nadie se quede sin trabajo». El sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado también ha sido interrogado acerca de la propuesta del autor de Via Crucis de que los cardenales se trasladen a la Casa de Santa Marta como ha hecho el Papa Francisco: «La idea me parece populista al límite del ridículo». Becciu ha justificado que no se inste a algunos prelados a vivir en viviendas más austeras y ha asegurado que no se puede «forzar la voluntad de gente ya anciana». Asimismo, ha defendido que para llevar a cabo esta propuesta habría que crear un nuevo edificio al lado de la Casa de Santa Marta para albergar a todos los sacerdotes, gastando recursos en su construcción y dejando viviendas vacías, ya que no podrían ser alquiladas al estar situadas en las oficinas de los ministerios y gozar del privilegio de la extraterritorialidad. «¿Esto es amor a los pobres?», se ha preguntado Becciu. Respecto al proceso llevado a cabo por la Justicia vaticana por el que están imputados los dos periodistas autores de Via Crucis y Avaricia, Becciu ha asegurado que «no se cuestiona el derecho de los periodistas a publicar noticias» sino cómo se han obtenido esas informaciones. Para este alto cargo del Vaticano, no es ningún «mérito» que las revelaciones del anterior libro de Gianluigi Nuzzi que destapó el primer Vatileaks acabaran con la detención de Paolo Gabriele, mayordomo del Papa Benedicto XVI. Este hecho revela, más bien, en opinión del prelado, el delito que se esconde en el origen de las revelaciones. Además de los periodistas autores de los polémicos libros, también están imputados en el proceso el prelado español Lucio Vallejo Balda y su ex colaboradora Francesca Chaouqui. Respecto a los que fueran miembros de la Cosea, comisión investigadora de los organismos económicos y administrativos de la Santa Sede, Becciu ha asegurado que «la traición de los dos fue una bofetada al Santo Padre» ya que «habían jurado sobre el Evangelio no revelar a nadie» el contenido de sus investigaciones.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando

Comentarios
0 comentarios en “El Vaticano responde al Vatileaks 2: ‘La Iglesia no es una cueva de ladrones’
  1. No si yo les entiendo perfectamente, no van a dejar a gente en la calle, pero la casa del vecino se arregla muy bien. Es decir si nos pasamos la vida criticando a los Estados que debieran de hacer más y más por los pobres e inmigrantes, pues también dirán que si podrían, pero que entonces tendrían que echar a la calle a miles de funcionarios al paro y con eso repartirlo entre los refugiados. No si me reitero que la casa dle vecino se arregla enseguida.

  2. Opino que no debemos tener a la transparencia. Desde lejos parece que en la Iglesia se predica una cosa y se vive otra. No tenemos que tener a la transparencia y aceptemos que si no se han administrado bien las cuentas es tiempo de comenzar a hacerlo. Me parece que nosotros los cristianos tenemos que enfocarnos en la solución no en los problemas.
    Buen día a todos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

 caracteres disponibles