El Sínodo de la Familia acoge varias propuestas de Fundación Madrina

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Destacan las medidas en favor de las adolescentes que se quedan embarazadas y que necesitan atención especializada.  En noviembre de 2015, se mantuvo una reunión en el Pontificio Consejo de la Familia para preparar el Sínodo de Obispos y el encuentro de movimientos de enero de 2015, donde 83 grupos aportaron ideas y soluciones a los problemas de la familia, la persona y la vida en la sociedad actual. Todas las propuestas que surgieron durante esta reunión serán presentadas al Sínodo de los obispos en octubre de este año. Fundación Madrina fue llamada a Roma en 2014 por el Pontificio Consejo de la Familia, para aportar soluciones y preparar el Sínodo de la Familia de 2015. Las propuestas de esta asociación se consideraron de interés y se incluyeron en las conclusiones finales para el Sínodo, con el apoyo de monseñor Vincenzo Paglia, el Presidente del Pontificio Consejo de la Familia. Como entidad consultora del Pontificio Consejo de la Familia, fue bien acogida la experiencia de Fundación Madrina con las familias, especialmente con madres adolescentes. La fundación expuso durante este encuentro una serie de propuestas y conclusiones, entre las que se encuentran: -Las adolescentes tienen hijos porque sus familias están rotas, buscan crear la familia que no tienen, «amar y ser amadas».  En la actualidad, muchos niños están naciendo de madres adolescentes, y éstas necesitan ser acogidas y además atendidas con un voluntariado especializado. -La adolescencia será protagonista de las medidas del Sínodo de la Familia, de acuerdo a la experiencia aportada por la entidad. La Iglesia tiene que ser la familia que acoge a estas familias. -El proyecto de atención integral de apoyo a la infancia y maternidad SAMI madrina, puede ser un referente que complete la labor de los Centros de Orientación Familiar en la pastoral de la familia y la vida. El SAMI (Servicio de Acogida y Atención a la Mujer e Infancia) busca una intervención integral, clínica, social, laboral, formativa y pastoral. -El acompañamiento de la familia, la figura del sacerdote y voluntarios con vocación son claves para ayudar a la familia, en la resolución de los problemas que presenta hoy y en la aceptación de la vida.     Estas propuestas van en la línea del acompañamiento físico con madrinas, padrinos, familias y abuelos; y también el acompañamiento espiritual con sacerdotes especializados en este tipo de problemática, ejerciendo el ministerio del buen samaritano. Señalan la importancia de promover que desde las familias sanas se abran a acoger a estas familias enfermas o a punto de quebrar. Se trata de una nueva «ecología de la familia». La infancia y la maternidad deben ser un patrimonio de la humanidad, y la Iglesia debe defenderlas frente a su mercantilización. Desde Fundación Madrina denuncian que la maternidad y la infancia se han convertido en una nueva “commodity” de la sociedad moderna, un recurso escaso que se compra y se vende. No todas las mujeres se pueden permitir ser madres porque implica muchos gastos, y se mercantiliza la maternidad con la reproducción artificial, el pago en las adopciones internacionales, o el aborto.   Son especialmente importantes las heridas que presentan las jóvenes madres y adolescentes, como el rechazo desde el seno materno, el abuso en la infancia, la violación, la prostitución, el aborto, incluso la adopción. Por ejemplo, muchas jóvenes adoptadas al quedarse embarazadas sufren la exclusión de su familias. Estas heridas no se pueden curar sólo con atención clínica -médicos y psicólogos-deben ser acompañadas por voluntariado especializado y el apoyo de sacerdotes que administran los sacramentos y los sacramentales, incluso de liberación y sanación. La fundación pide a los obispos que exista un rito anterior al bautismo, la presentación del bebé en el seno materno al Señor. También que, en el sacramento de la reconciliación, se aconsejen las obras de caridad en la iglesia y el apoyo a proyectos que apoyen a la familia. Entre las propuestas, también se ha planteado que las parroquias sean «santuarios de vida», que estén abiertas a la obra del espíritu y que la base de la pastoral de la familia y la vida sea la Eucaristía y la adoración. Es muy importante también la consagración a la Virgen, y en especial la devoción a la Virgen de Guadalupe, que tiene que ser la base para la unidad de la familia. También sugiere la fundación que en las distintas diócesis haya comisiones de seguimiento con distintas entidades que trabajan sobre el terreno en la familia y la vida. Asimismo, se subraya la importancia de trabajar para las familias que están sanas, no sólo para las enfermas; y la necesidad de que, igual que hay formación y talleres de discernimiento para la vida consagrada, los haya para los matrimonios. Se ha pedido más formación a los sacerdotes, más involucración familia-sacerdocio, y más formación de los obispos. Fundación Madrina atiende a madres adolescentes desde los 14 años, familias con hasta 10 hijos, incluso hay familias con trillizos y gemelos. Todos ellos son usuarios de la Fundación Madrina que carecen de los recursos mínimos para vivir. A todos ellos, la Fundación Madrina les ha venido ofreciendo su apoyo y atención de alimentos, alojamiento, y formación para el empleo. Esta fundación señala, además, que durante el año 2014 se han cuadriplicado los casos de familias en vulnerabilidad social y especialmente españolas.

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