Se calcula que entre 50.000 y 70.000 cristianos se encuentran en campos de concentración sometidos a todo tipo de vejaciones que incluyen asesinatos y abortos forzosos-
Los cristianos de Corea del Norte son los más perseguidos en todo el mundo. Así se ha puesto de manifiesto en la lista que cada año publica la organización alemana Open Doors de los 50 países que más persiguen el cristianismo en el mundo. Corea del Norte lidera esta lista por decimotercer año consecutivo, seguido por Somalia, Irak y Siria. En este país comunista, los cristianos son considerados enemigos del Estado y se conoce muy poco acerca de su situación actual debido al férreo hermetismo del régimen de Kim Jong Un. Sin embargo, hace pocos meses el Gobierno norcoreano en una reunión de las Naciones Unidas reconoció la existencia de campos de «trabajo» para «controlar y reformar» a los disidentes del régimen. En estos campos de concentración en los que los prisioneros son torturados y muchas veces asesinados a sangre fría, se calcula que hay entre 50.000 y 70.000 cristianos, según un informe emitido por la organización Open Doors. El único delito de estos miles de cristianos es haberse atrevido a mantenerse fieles a su fe y no seguir la religión oficial y rendir culto divino al dictador Kim Jong Un. Y no sólo son perseguidos los que afirman ser cristianos, sino también sus familias. En Corea del Norte existe lo que se denomina «responsabilidad colectiva», por la cual se extiende el delito de subversión a toda la familia del acusado e incluso a sus vecinos, ya que están contaminados por las ideas del detenido. Para evitar esta contaminación, se llega incluso al extremo de practicar abortos forzosos a los familiares y a los propios acusados. 