«Los católicos deben conocer la tradición de las Iglesias Orientales»

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ANSA576776_Articolo Así lo ha manifestado el P. Cantalamessa durante su predicación cuaresmal esta mañana al Papa y a la Curia, haciendo un llamamiento a compartir la fe común entre Oriente y Occidente. 


“Oriente y Occidente frente al misterio de la Trinidad”. Así se titula la Segunda Predicación de Cuaresma del Padre Raniero Cantalamessa, Predicador de la Casa Pontificia, quien ofreció esta mañana al Papa y a la Curia Romana, en la capilla Redemptoris Mater del Palacio Apostólico, algunas reflexiones en torno a este tema, basándose en la exhortación del Patriarca ortodoxo Bartolomé I y en el deseo del Santo Padre Francisco, y de toda la cristiandad, de compartir plenamente la fe común del Oriente cristiano y el Occidente latino. El Padre Cantalamessa resumió esta amplia reflexión en cuatro puntos titulados: “Poner en común lo que nos une”; “Unidad y Trinidad de Dios”; “Dos caminos para mantener abiertos” y “Unidos en la adoración de la Trinidad”. El Predicador comenzó recordando, precisamente, que en la reciente visita del Papa Francisco a Turquía – que culminó con el encuentro con el Patriarca ortodoxo Bartolomé I, y sobre todo su exhortación a compartir plenamente la fe común del Oriente cristiano y el Occidente latino – lo convencieron acerca de la utilidad de usar las meditaciones cuaresmales de este año para secundar este deseo del Obispo de Roma, que es también el de todos los cristianos. De hecho, recordó que este deseo de compartir no es nuevo y que ya el Concilio Ecuménico Vaticano II, en la Unitatis redintegratio, instó a una consideración especial de las Iglesias Orientales y sus riquezas; mientras San Juan Pablo II, en su carta apostólica Orientale lumen de 1995, escribía: “Dado que creemos que la venerable y antigua tradición de las Iglesias Orientales forma parte integrante del patrimonio de la Iglesia de Cristo, la primera necesidad que tienen los católicos consiste en conocerla para poderse alimentar de ella y favorecer, cada uno en la medida de sus posibilidades, el proceso de la unidad” . El Predicador explicó al respecto que el mismo Pontífice formuló un principio fundamental para el camino de la unidad: “La puesta en común de tantas cosas que nos unen y que son ciertamente más que las que nos separan”. Y destacó que ambas Iglesias comparten la misma fe en la Trinidad; en la Encarnación del Verbo; en Jesucristo, que es verdadero Dios y verdadero hombre en una persona, que murió y resucitó por nuestra salvación, que nos ha dado el Espíritu Santo; creemos que la Iglesia es su cuerpo animado por el Espíritu Santo; que la Eucaristía es “fuente y culmen de la vida cristiana”; que María es la Theotokos, la Madre de Dios; y que tenemos como destino la vida eterna. De ahí su pregunta: ¿Qué puede ser más importante que esto? Las diferencias intervienen en la manera de entender y  explicar algunos de estos misterios, así que son secundarias, no primarias. Teniendo en cuenta que en el pasado las relaciones entre la teología oriental y la teología latina estuvieron marcadas por un notable tinte apologético y polémico el Predicador dijo que “es hora de invertir esta tendencia y dejar de insistir obsesivamente en las diferencias – que a veces se basan en una deformación del pensamiento del otro– y en su lugar juntar lo que tenemos en común y nos une en una única fe. Por eso recordó que hasta el momento, en un esfuerzo por promover la unidad entre los cristianos, se impuso una línea que puede formularse como: “Resolver primero las diferencias, y luego compartir lo que tenemos en común”; a la vez que la línea que prevalece cada vez más en los ambientes ecuménicos es: “Compartir lo que tenemos en común y luego resolver, con paciencia y respeto mutuo, las diferencias”. El Predicador también afirmó que la Iglesia debe encontrar el modo de anunciar el misterio de Dios uno y trino con categorías apropiadas y comprensibles a los hombres del propio tiempo. Por último, el Padre Cantalamessa dijo que hay un punto en el que nos encontramos unidos y concordes, sin ninguna diferenciación entre Oriente y Occidente, y es el deber y la alegría de adorar a la Trinidad. Adorar – dijo – es reconocer a Dios como Dios, y a nosotros mismos como criaturas de Dios. Es “reconocer la infinita diferencia cualitativa entre el Creador y la criatura” ; reconocerla sin embargo libremente, con alegría, como hijos y no como esclavos. Adorar dice el apóstol, es “liberar la verdad prisionera de la injusticia del mundo” (cfr. Rm 1, 18).

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Comentarios
0 comentarios en “«Los católicos deben conocer la tradición de las Iglesias Orientales»
  1. Totalmente de acuerdo: debemos conocer la tradición de la Iglesias orientales. Pero al igual que los orientales conocen y preservan su tradición oriental, la Iglesia latina debería conocer la tradición latina y preservarla.

  2. Este es justamente el problema del modernismo herético:

    ¿Cómo puedes pedir a un dizque-católico que conozca y se abra a la tradición oriental si hoy los dizque-católicos no creen en nada? Para compartir algo primero tienes que conocer tu fe. Pero hoy hay dizque católicos que dicen que Dios no es católico, que da igual en la fe que se eduque a los hijos, que rezar rosarios es de solteronas, que la misa es una merendola de bollicaos, etc…

    Con ese bagaje, ¿qué vas a compartir con un oriental? O mejor dicho, ¿qué demonios va a querer compartir un oriental contigo si tú no tienes una fe valiosa que aportarle? Esa es la clave. El eCOMUNISMO zafio de «yo me abro a la fe de los demás porque yo ya no creo en nada» sólo lleva al desastre.

    Por eso yo sólo sé que esos diálogos blasfemos de Asís se harán NO CON MI DINERO.

  3. Como no dar gracias a Dios por la diversidad en el Espíritu con la que ha adornado a su iglesia? Y todos en con y en torno a Pedro… Ojalá el papa tenga suficiente valentía para defenderlos así como defiende a otras religiones, principalmente en estos tiempos donde estos hermanos sufren el destierro y la persecución.

    Igualmente como ya han comentado otros, conocer también la tradición latina que parece que es un pecado para los más altos cargos de la iglesia actual.

  4. Pues bien yo opino que no hay que hacer mucho alboroto, pero también es verdad que como hermanos nos interesamos por las iglesias orientales y no quiere decir que ya no tengamos fe al contrario nos une. Es mi opinión hay que ser humildes pero también hablar sobre lo que no estamos de acuerdo.

  5. No me diga p. Cantalamessa, pero que bonito! que emocion! Todo menos el Vetus Ordo, verdad? Pues, ya sabe, un tal Lobito o si prefiere Volpito que suena menos duro que Volpi,
    franciscano como usted e igual de cantamañanas, huy!, perdon Canta-la-messa, aunque no se si la canta o no, bien que se preocupa que la tradicion Latina ni se conozca ni se celebre.

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