La ternura de Dios: la ternura de una mamá

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santa martaEl Papa Francisco, inspirándose en la lectura de Isaías, habló de la ternura de Dios comparándola con la de una madre con su hijo.


 

(Radio Vaticana) “Es tanta la cercanía que Dios se presenta aquí como una mamá, como una mamá que dialoga con su niño: una mamá, cuando canta la canción de cuna y toma la voz del niño y se hace pequeña como el hijito y habla con el tono del niño hasta el punto de parecer ridículo, si uno no entiende qué cosa grande hay ahí: ‘No temas gusanito de Jacob. Pero, cuántas veces una mamá dice estas cosas al niño mientras lo acaricia, ¡eh! He aquí, te convertiré en una trilladora acuminada, nueva… te haré grande… Y lo acaricia, y lo acerca a ella. Y Dios hace así. Es la ternura de Dios. Está tan cerca de nosotros que se expresa con esta ternura: la ternura de una mamá”.

Dios nos ama gratuitamente – afirmó el Papa – como una mamá a su niño.  Y el niño “se deja amar”: “ésta es la gracia de Dios”. “Pero nosotros, tantas veces, para estar seguros, queremos controlar la gracia” y “en la historia y también en nuestra vida tenemos la tentación de cosificar la gracia”, hacerla “como una mercancía o una cosa controlable”, tal vez diciéndonos a nosotros mismos: “Pero, yo tengo tanta gracia”; o “tengo el alma limpia, estoy en gracia”:

“Y así, esta verdad tan bella de la cercanía de Dios se desliza en una contabilidad espiritual: ‘No, yo hago esto porque esto me dará 300 días de gracia… Yo hago aquello porque me dará esto, y así acumulo gracia’. Pero, ¿qué cosa es la gracia? ¿Una mercadería? Y así, parece que sí. Parece que sí. Y en la historia esta cercanía de Dios a su pueblo ha sido traicionada por esta actitud nuestra, egoísta, de querer controlar la gracia, cosificarla”.

El Papa también recordó algunos de los grupos que en tiempos de Jesús querían controlar la gracia: los Fariseos, hechos esclavos de tantas leyes que cargaban “sobre las espaldas del pueblo”. Los Saduceos, con  sus compromisos políticos. Los Esenios, “buenos, buenísimos, pero tenían tanto miedo, no querían correr riesgos” y terminaban por aislarse en sus monasterios. Los Zelotes, para los cuales la gracia de Dios era “la guerra de liberación”, “otra manera de cosificar la gracia”.

“La gracia de Dios –  subrayó el Papa –  es otra cosa: es cercanía, es ternura. Esta regla sirve siempre. Si tú en tu relación con el Señor no sientes que Él te ama con ternura, aún te falta algo, aún no has comprendido qué cosa es la gracia, aún no has recibido la gracia que es esta cercanía”. El Papa Franciscorecordó una confesión de hace tantos años, cuando una mujer se atormentaba acerca de la validez o no de una Misa a la que había asistido un sábado por la tarde por un matrimonio, con lecturas diversas de las del domingo. Ésta fue su respuesta: “Pero señora, el Señor la ama tanto a usted. Ella había ido allí, había recibido la Comunión, había estado con Jesús… Sí, pero quédese tranquila, el Señor no es un comerciante, el Señor ama, está cerca”:

“Y San Pablo reacciona con fuerza contra esta espiritualidad de la ley. ‘Yo soy justo si hago esto, esto, esto. Si no hago esto no soy justo’. Pero tú eres justo porque Dios se te ha acercado, porque Dios te acaricia, porque Dios te dice estas cosas bellas con ternura: ésta es nuestra justicia, esta cercanía de Dios, esta ternura, este amor. Incluso con el riesgo de parecernos ridículo, nuestro Dios es tan bueno. Si nosotros tuviéramos el valor de abrir nuestro corazón a esta ternura de Dios, ¡cuánta libertad espiritual tendríamos! ¡Cuánta! Hoy, si tienen un poco de tiempo, en su casa, tomen la Biblia: Isaías, capítulo 41, desde el versículo 13 hasta el 20, siete versículos. Y léanlos. Esta ternura de Dios, este Dios que nos canta a cada uno de nosotros la canción de cuna, como una mamá”.

(María Fernanda Bernasconi – RV)

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Comentarios
0 comentarios en “La ternura de Dios: la ternura de una mamá
  1. Francisco ha dicho que al hablarle Dios a un nño , lo hace «con el tono del niño hasta el punto de parecer ridículo»

    Me parece ofensivo a Dios dedicarle palabras despectivas , esto es claramente un pecado contra el segundo mandamiento. NO TOMARAS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO.

    Tan importante es Dios que nosotras las criaturas debemos aprender a dirigirnos a EL,
    tanta importancia tiene tan solo el nombre de Dios, que no podemos dimensionar lo que significa pronunciarlo.

    Por esa razon decirmos , en la oracion que el Señor Jesus nos enseño: «PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN EL CIELO , SANTIFICADO SEA TU NOMBRE…»

    La dulzura de Dios no la conoce Fracisco, por eso no la puede describir.. esta tan lejos de ella.

  2. Francisco tiene un pensamiento jesuita, rencoroso, ya que describe a quien ama la Gracia como un ente medieval, porque sabe muy bien que las indulgencias daban la posibilidad de liberarse del purgatorio temporalmente. Ya que Pedro tiene el poder de perdonar los pecados, de atar y desatar.
    Pero que anticuada y falsa vision nos presenta Francisco , no hay en la actualidad esos grupos de israelitas que el señala con crudeza a los catolicos que valoran la Gracia.
    Los canales de la Gracia estan dentro de la Iglesia Catolica y de la Ortodoxa porque se mantiene el sacerdocio y por tanto el Sacrificio de la Cruz y los sacramentos.

    Sabe Francisco lo que es el SILENCIO DE DIOS, pues este doloroso silencio lo vive el Pueblo elegido, que aun con la alianza, vive en soledad, y nostalgia porque el Señor aparto su voz de este Pueblo, hasta que reconozcan a Cristo.

    Nosotros no tenemos que gloriarnos de nosotros, gracias a ellos, Dios nos busco a nosotros y dejando su Iglesia se quedo entre nosotros. Los santos llenos de la Gracia de Dios tienen los del Cielo y los que viven en la Tierra esa amistad , por la que pueden recibir las inspiraciones y obrar como el mismo Cristo.

    La Gracia es la amistad con Dios, pero Dios otorga mayores gracias, lo podemos experimentar cuando le recibimos en la Eucaristia, cuando le visitamos y oramos ante El, tambien cuando hacemos sacrificios, cuando rezamos el Rosario, cuando evangelizamos, cuando Trabajamos en su presencia… a tal grado que la amistad de Dios se hace mas y mas solida,
    Cuando un alma en gracia tiene que decidir si el adulterio es opcion, aunque esta persona sea separada lo que hara es poner la balanza entre la amistad de Dios o una aventura por si acaso de lleva a una felicidad.
    Pues la Gracia es la Vida y por esta razon es aferrarse a la Gracia siempre.
    Por lo tanto la Gracia no es sensibleria ni ternura, la Gracia es muchisimo mas , es la confianza y estar en Dios , es vivir en Dios.
    Dijo Pablo ya no soy yo quien vive en mi, sino es Dios quien vive en Mi.

    Por lo tanto , el alma debe tener la valentia, la honestidad de ponerse frente a Dios para reconocer que obstaculos esta poniendo, no se trata de ternura, sino de amistad, por la que el alma ofrece fidelidad a Dios y Dios hace el resto.

    No se preocupe Santo Padre, que quienes valoran la Gracia ya tienen un gran camino avanzado porque son como roca de firmes.

  3. “La gracia de Dios – subrayó el Papa – es otra cosa: es cercanía, es ternura. Esta regla sirve siempre. Si tú en tu relación con el Señor no sientes que Él te ama con ternura, aún te falta algo, aún no has comprendido qué cosa es la gracia, aún no has recibido la gracia que es esta cercanía”.

    Es así, si no se siente Su Ternura y Su Cercanía se tiene un conocimiento intelectual de Dios pero no se ha experimentado Su Amor.

    «Oh Primavera del universo,
    Adorabilísima Trinidad,
    Esposo enteramente adorable,
    Tú has visitado una vez más la tierra,
    para hablar a Tus hijos de corazón
    a corazón, derramando sobre ellos
    un torrente de gracias con el conocimiento
    ungido y luminoso de Ti Mismo.
    Tú, Deidad Luminosa, habías
    anticipado esta Fiesta mucho antes de
    tu creación; el día en que, favoreciendo a
    tu bienamada, llamarías a Tu
    creación, desde el más pequeño al más
    grande, a un día de esponsales con Tu
    Divinidad, donde, en esos días de
    festividad, compartirías con ellos una
    unión más íntima, incrustada como gema
    real en Ti, y donde Tú conversarías con
    ellos en el interior de su corazón.
    En la ternura de Tu Corazón,
    Tú habías previsto que esta divina
    unión sería sólo dulzura, porque
    Tú estarías pasando Tu tiempo
    con ellos, compartiendo sus vidas,
    mientras todavía están en la tierra,
    como Tú compartes Tu esplendor con Tus ángeles.
    Que alabanza y gracias sean dadas
    a la adorable Trinidad por
    irrigar Sus macizos de flores,
    y por enviar Su luz por todas partes.
    Te damos gracias, Dios,
    mientras contamos Tus maravillas.
    Para alcanzar el abismo de la
    fragilidad humana, dejaste Tu Trono y
    pusiste a un lado Tu Corona real,
    para ornamentar a Tu creación con un
    rebosar de Tu Divino Amor.
    Después, embriagado con Tu Amor por
    ellos, Tú concediste Tu Santo Espíritu que
    los arrastraría a Tu cámara nupcial
    y a Tu lecho matrimonial,
    uniéndose ellos, espontáneamente, a Ti.
    Oh Santa Trinidad, Tesoro de los
    Santos y de los ángeles, una vez
    que Tu creación estuviese exaltada con
    el Divino Amor, Te gritarían:
    «Kyrie eleisson, Kyrie eleisson…»
    mientras Tú estarías susurrando a su oído:
    «porque abrazaste la impasibilidad,
    encontraste una vivificación espiritual
    en Mi abrazo».

    Dador de Vida y Dispensador
    de dones inestimables, Tú, en Tu Ternura,
    has convocado tanto al pobre como al rico,
    para congregarlos alrededor de Tu mesa Real,
    ofreciendo un Banquete imperial.
    Gloria sea al Altísimo,
    Fuente de deleites inefables,
    Fuente que hace los jardines fértiles, 14
    Pozo de Agua Viva, Arroyos de Amor fiel,
    fluyendo de Tu Corazón. Amante de
    la humanidad, Esposo de Tu creación,
    Te adoramos y alabamos Tu Santo
    Nombre Tres veces Santo.
    Amén.» (TLIG 22.06.1998)

  4. ( Benedicto nos alerto de la buena o mala interpretacion del Concilio y lo aplicamos con Francisco, ?Se puede mover por la ruptura, e interpretar rechazando n todas las enseñanzas de los Padres de la Iglesia y el Magisterio? o creen que interpretar mediante la continuidad , renovando?)

    Catecismo de la Iglesia
    Gracia
    Esta vocación a la vida eterna es sobrenatural. Depende enteramente de la iniciativa gratuita de Dios, porque sólo El puede revelarse y darse a sí mismo. Sobrepasa las capacidades de la inteligencia y las fuerzas de la voluntad humana, como las de toda creatura (cf 1 Co 2, 7-9)

    La gracia de Cristo es el don gratuito que Dios nos hace de su vida infundida por el Espíritu Santo en nuestra alma para sanarla del pecado y santificarla: es la gracia santificante o divinizadora, recibida en el Bautismo. Es en nosotros la fuente de la obra de santificación (cf Jn 4, 14; 7, 38-39):

    Por tanto, el que está en Cristo es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo. Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por Cristo (2 Co 5, 17-18).

    La gracia santificante es un don habitual, una disposición estable y sobrenatural que perfecciona al alma para hacerla capaz de vivir con Dios, de obrar por su amor. Se debe distinguir entre la gracia habitual, disposición permanente para vivir y obrar según la vocación divina, y las gracias actuales, que designan las intervenciones divinas que están en el origen de la conversión o en el curso de la obra de la santificación.

    La preparación del hombre para acoger la gracia es ya una obra de la gracia. Esta es necesaria para suscitar y sostener nuestra colaboración a la justificación mediante la fe y a la santificación mediante la caridad. Dios completa en nosotros lo que El mismo comenzó, ‘porque él, por su acción, comienza haciendo que nosotros queramos; y termina cooperando con nuestra voluntad ya convertida’ (S. Agustín, grat. 17

  5. ¿Que dice Francisco de la conversion , del merito y de la Vida del Alma y de la muerte del Alma, aqui mismo en este Mundo?

    Busca en sus homilías. Es poco sensato pedir al Papa que en cada homilía predique todo el catecismo.

    Y en cuanto a la noche oscura no se soporta sin el recuerdo impreso en el alma de la ternura de Dios. Es más, los que no conocen esa ternura o no la recuerdan huyen de esa noche del alma, pecan por acidia. Antes los cristianos entraban en el activismo por no soportarla, ahora algunos divulgan chismes y falsedades contra el Papa en los foros de internet.

    Y en orden a estar en gracia te aconsejaría que vayas a confesarte de la mentira que difundiste sobre el cardenal Pell y a través de ella contra el Papa.

  6. La libre iniciativa de Dios exige la respuesta libre del hombre, porque Dios creó al hombre a su imagen concediéndole, con la libertad, el poder de conocerle y amarle. El alma sólo libremente entra en la comunión del amor. Dios toca inmediatamente y mueve directamente el corazón del hombre. Puso en el hombre una aspiración a la verdad y al bien que sólo El puede colmar. Las promesas de la ‘vida eterna’ responden, por encima de toda esperanza, a esta aspiración:

    Si tú descansaste el día séptimo, al término de todas tus obras muy buenas, fue para decirnos por la voz de tu libro que al término de nuestras obras, ‘que son muy buenas’ por el hecho de que eres tú quien nos las ha dado, también nosotros en el sábado de la vida eterna descansaremos en ti. (S. Agustín, conf. 13, 36, 51).

    2003 La gracia es, ante todo y principalmente, el don del Espíritu que nos justifica y nos santifica. Pero la gracia comprende también los dones que el Espíritu Santo nos concede para asociarnos a su obra, para hacernos capaces de colaborar en la salvación de los otros y en el crecimiento del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Estas son las gracias sacramentales, dones propios de los distintos sacramentos. Son además las gracias especiales, llamadas también ‘carismas’, según el término griego empleado por san Pablo, y que significa favor, don gratuito, beneficio (cf LG 12). Cualquiera que sea su carácter, a veces extraordinario, como el don de milagros o de lenguas, los carismas están ordenados a la gracia santificante y tienen por fin el bien común de la Iglesia. Están al servicio de la caridad, que edifica la Iglesia (cf 1 Co 12).

    2004 Entre las gracias especiales conviene mencionar las gracias de estado, que acompañan el ejercicio de las responsabilidades de la vida cristiana y de los ministerios en el seno de la Iglesia:

    Teniendo dones diferentes, según la gracia que nos ha sido dada, si es el don de profecía, ejerzámoslo en la medida de nuestra fe; si es el ministerio, en el ministerio, la enseñanza, enseñando; la exhortación, exhortando. El que da, con sencillez; el que preside, con solicitud; el que ejerce la misericordia, con jovialidad (Rm 12, 6-8).

    2005 La gracia, siendo de orden sobrenatural, escapa a nuestra experiencia y sólo puede ser conocida por la fe. Por tanto, no podemos fundarnos en nuestros sentimientos o nuestras obras para deducir de ellos que estamos justificados y salvados (Cc. de Trento: DS 1533-34). Sin embargo, según las palabras del Señor: ‘Por sus frutos los conoceréis’ (Mt 7, 20), la consideración de los beneficios de Dios en nuestra vida y en la vida de los santos nos ofrece una garantía de que la gracia está actuando en nosotros y nos incita a una fe cada vez mayor y a una actitud de pobreza llena de confianza:

    Una de las más bellas ilustraciones de esta actitud se encuentra en la respuesta de santa Juana de Arco a una pregunta capciosa de sus jueces eclesiásticos: ‘Interrogada si sabía que estaba en gracia de Dios, responde: «si no lo estoy, que Dios me quiera poner en ella; si estoy, que Dios me quiera conservar en ella»’ (Juana de Arco, proc.).

    III El mérito

    Manifiestas tu gloria en la asamblea de los santos, y, al coronar sus améritos, coronas tu propia obra (MR, prefacio de los santos, citando al «Doctor de la gracia» San Agustín, Sal. 102, 7).

    2006 El término ‘mérito’ designa en general la retribución debida por parte de una comunidad o una sociedad a la acción de uno de sus miembros, considerada como obra buena u obra mala, digna de recompensa o de sanción. El mérito corresponde a la virtud de la justicia conforme al principio de igualdad que la rige.

    2007 Frente a Dios no hay, en el sentido de un derecho estricto, mérito por parte del hombre. Entre El y nosotros, la desigualdad no tiene medida, porque nosotros lo hemos recibido todo de El, nuestro Creador.

    2008 El mérito del hombre ante Dios en la vida cristiana proviene de que Dios ha dispuesto libremente asociar al hombre a la obra de su gracia. La acción paternal de Dios es lo primero, en cuanto que El impulsa, y el libre obrar del hombre es lo segundo en cuanto que éste colabora, de suerte que los méritos de las obras buenas deben atribuirse a la gracia de Dios en primer lugar, y al fiel, seguidamente. Por otra parte, el mérito del hombre recae también en Dios, pues sus buenas acciones proceden, en Cristo, de las gracias prevenientes y de los auxilios del Espíritu Santo.

    2009 La adopción filial, haciéndonos partícipes por la gracia de la naturaleza divina, puede conferirnos, según la justicia gratuita de Dios, un verdadero mérito. Se trata de un derecho por gracia, el pleno derecho del amor, que nos hace ‘coherederos’ de Cristo y dignos de obtener la ‘herencia prometida de la vida eterna’ (Cc. de Trento: DS 1546). Los méritos de nuestras buenas obras son dones de la bondad divina (cf Cc. de Trento: DS 1548). ‘La gracia ha precedido; ahora se da lo que es debido… los méritos son dones de Dios’ (S. Agustín, serm. 298, 4-5).

    2010 “Puesto que la iniciativa en el orden de la gracia pertenece a Dios, nadie puede merecer la gracia primera, en el inicio de la conversión, del perdón y de la justificación. Bajo la moción del Espíritu Santo y de la caridad, podemos después merecer en favor nuestro y de los demás gracias útiles para nuestra santificación, para el crecimiento de la gracia y de la caridad, y para la obtención de la vida eterna. Los mismos bienes temporales, como la salud, la amistad, pueden ser merecidos según la sabiduría de Dios. Estas gracias y bienes son objeto de la oración cristiana, la cual provee a nuestra necesidad de la gracia para las acciones meritorias.

    2011 La caridad de Cristo es en nosotros la fuente de todos nuestros méritos ante Dios. La gracia, uniéndonos a Cristo con un amor activo, asegura el carácter sobrenatural de nuestros actos y, por consiguiente, su mérito tanto ante Dios como ante los hombres. Los santos han tenido siempre una conciencia viva de que sus méritos eran pura gracia.

    Tras el destierro en la tierra espero gozar de ti en la Patria, pero no quiero amontonar méritos para el Cielo, quiero trabajar sólo por vuestro amor… En el atardecer de esta vida compareceré ante ti con las manos vacías, Señor, porque no te pido que cuentes mis obras. Todas nuestras justicias tienen manchas a tus ojos. Por eso, quiero revestirme de tu propia Justicia y recibir de tu Amor la posesión eterna de ti mismo… (S. Teresa del Niño Jesús, ofr.).

    IV La santidad cristiana

    2012. “Sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman… a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que fuera él el primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, a ésos también los llamó; y a los que llamó, a ésos también los justificó; a los que justificó, a ésos también los glorificó” (Rm 8, 28-30).

    2013 ‘Todos los fieles, de cualquier estado o régimen de vida, son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad’ (LG 40). Todos son llamados a la santidad: ‘Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto’ (Mt 5, 48):

    Para alcanzar esta perfección, los creyentes han de emplear sus fuerzas, según la medida del don de Cristo, para entregarse totalmente a la gloria de Dios y al servicio del prójimo. Lo harán siguiendo las huellas de Cristo, haciéndose conformes a su imagen, y siendo obedientes en todo a la voluntad del Padre. De esta manera, la santidad del Pueblo de Dios producirá frutos abundantes, como lo muestra claramente en la historia de la Iglesia la vida de los santos. (LG 40).

    2014 El progreso espiritual tiende a la unión cada vez más íntima con Cristo. Esta unión se llama ‘mística’, porque participa del misterio de Cristo mediante los sacramentos -‘los santos misterios’- y, en El, del misterio de la Santísima Trinidad. Dios nos llama a todos a esta unión íntima con El, aunque las gracias especiales o los signos extraordinarios de esta vida mística sean concedidos solamente a algunos para manifestar así el don gratuito hecho a todos.

    2015 “El camino de la perfección pasa por la cruz. No hay santidad sin renuncia y sin combate espiritual (cf 2 Tm 4). El progreso espiritual implica la ascesis y la mortificación que conducen gradualmente a vivir en la paz y el gozo de las bienaventuranzas:

    El que asciende no cesa nunca de ir de comienzo en comienzo mediante comienzos que no tienen fin. Jamás el que asciende deja de desear lo que ya conoce (S. Gregorio de Nisa, hom. in Cant. 8).

    2016 Los hijos de la Santa Madre Iglesia esperan justamente la gracia de la perseverancia final y de la recompensa de Dios, su Padre, por las obras buenas realizadas con su gracia en comunión con Jesús (cf Cc. de Trento: DS 1576). Siguiendo la misma norma de vida, los creyentes comparten la ‘bienaventurada esperanza’ de aquellos a los que la misericordia divina congrega en la ‘Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que baja del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo’ (Ap 21, 2).

    Resumen

    2017 La gracia del Espíritu Santo nos confiere la justicia de Dios. El Espíritu, uniéndonos por medio de la fe y el Bautismo a la Pasión y a la Resurrección de Cristo, nos hace participar en su vida.

    2018 La justificación, como la conversión, presenta dos aspectos. Bajo la moción de la gracia, el hombre se vuelve a Dios y se aparta del pecado, acogiendo así el perdón y la justicia de lo Alto.

    2019 La justificación entraña la remisión de los pecados, la santificación y la renovación del hombre interior.

    2020 La justificación nos fue merecida por la Pasión de Cristo. Nos es concedida mediante el Bautismo. Nos conforma con la justicia de Dios que nos hace justos. Tiene como finalidad la gloria de Dios y de Cristo y el don de la vida eterna. Es la obra más excelente de la misericordia de Dios.

    2021 La gracia es el auxilio que Dios nos da para responder a nuestra vocación de llegar a ser sus hijos adoptivos. Nos introduce en la intimidad de la vida trinitaria.

    2022 La iniciativa divina en la obra de la gracia previene, prepara y suscita la respuesta libre del hombre. La gracia responde a las aspiraciones profundas de la libertad humana; y la llama a cooperar con ella, y la perfecciona.

    2023 La gracia santificante es el don gratuito que Dios nos hace de su vida, infundida por el Espíritu Santo en nuestra alma para curarla del pecado y santificarla.

    2024 La gracia santificante nos hace ‘agradables a Dios’. Los carismas, que son gracias especiales del Espíritu Santo, están ordenados a la gracia santificante y tienen por fin el bien común de la Iglesia. Dios actúa así mediante gracias actuales múltiples que se distinguen de la gracia habitual, que es permanente en nosotros.”

    2025 El hombre no tiene, por sí mismo, mérito ante Dios sino como consecuencia del libre designio divino de asociarlo a la obra de su gracia. El mérito pertenece a la gracia de Dios en primer lugar, y a la colaboración del hombre en segundo lugar. El mérito del hombre retorna a Dios.

    2026 La gracia del Espíritu Santo, en virtud de nuestra filiación adoptiva, puede conferirnos un verdadero mérito según la justicia gratuita de Dios. La caridad es en nosotros la principal fuente de mérito ante Dios.

    2027 Nadie puede merecer la gracia primera que constituye el inicio de la conversión. Bajo la moción del Espíritu Santo podemos merecer en favor nuestro y de los demás todas las gracias útiles para llegar a la vida eterna, como también los necesarios bienes temporales.”

    2028 ‘Todos los fieles… son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad’ (LG 40). ‘La perfección cristiana sólo tiene un límite: el de no tener límite’ (San Gregorio de Nisa, v. Mos.).

    2029 ‘Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame’ (Mt 16, 24).

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    La libre iniciativa de Dios exige la respuesta libre del hombre, porque Dios creó al hombre a su imagen concediéndole, con la libertad, el poder de conocerle y amarle. El alma sólo libremente entra en la comunión del amor. Dios toca inmediatamente y mueve directamente el corazón del hombre. Puso en el hombre una aspiración a la verdad y al bien que sólo El puede colmar. Las promesas de la ‘vida eterna’ responden, por encima de toda esperanza, a esta aspiración:

    Si tú descansaste el día séptimo, al término de todas tus obras muy buenas, fue para decirnos por la voz de tu libro que al término de nuestras obras, ‘que son muy buenas’ por el hecho de que eres tú quien nos las ha dado, también nosotros en el sábado de la vida eterna descansaremos en ti. (S. Agustín, conf. 13, 36, 51).

    2003 La gracia es, ante todo y principalmente, el don del Espíritu que nos justifica y nos santifica. Pero la gracia comprende también los dones que el Espíritu Santo nos concede para asociarnos a su obra, para hacernos capaces de colaborar en la salvación de los otros y en el crecimiento del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Estas son las gracias sacramentales, dones propios de los distintos sacramentos. Son además las gracias especiales, llamadas también ‘carismas’, según el término griego empleado por san Pablo, y que significa favor, don gratuito, beneficio (cf LG 12). Cualquiera que sea su carácter, a veces extraordinario, como el don de milagros o de lenguas, los carismas están ordenados a la gracia santificante y tienen por fin el bien común de la Iglesia. Están al servicio de la caridad, que edifica la Iglesia (cf 1 Co 12).

    2004 Entre las gracias especiales conviene mencionar las gracias de estado, que acompañan el ejercicio de las responsabilidades de la vida cristiana y de los ministerios en el seno de la Iglesia:

    Teniendo dones diferentes, según la gracia que nos ha sido dada, si es el don de profecía, ejerzámoslo en la medida de nuestra fe; si es el ministerio, en el ministerio, la enseñanza, enseñando; la exhortación, exhortando. El que da, con sencillez; el que preside, con solicitud; el que ejerce la misericordia, con jovialidad (Rm 12, 6-8).

    2005 La gracia, siendo de orden sobrenatural, escapa a nuestra experiencia y sólo puede ser conocida por la fe. Por tanto, no podemos fundarnos en nuestros sentimientos o nuestras obras para deducir de ellos que estamos justificados y salvados (Cc. de Trento: DS 1533-34). Sin embargo, según las palabras del Señor: ‘Por sus frutos los conoceréis’ (Mt 7, 20), la consideración de los beneficios de Dios en nuestra vida y en la vida de los santos nos ofrece una garantía de que la gracia está actuando en nosotros y nos incita a una fe cada vez mayor y a una actitud de pobreza llena de confianza:

    Una de las más bellas ilustraciones de esta actitud se encuentra en la respuesta de santa Juana de Arco a una pregunta capciosa de sus jueces eclesiásticos: ‘Interrogada si sabía que estaba en gracia de Dios, responde: «si no lo estoy, que Dios me quiera poner en ella; si estoy, que Dios me quiera conservar en ella»’ (Juana de Arco, proc.).

    III El mérito

    Manifiestas tu gloria en la asamblea de los santos, y, al coronar sus améritos, coronas tu propia obra (MR, prefacio de los santos, citando al «Doctor de la gracia» San Agustín, Sal. 102, 7).

    2006 El término ‘mérito’ designa en general la retribución debida por parte de una comunidad o una sociedad a la acción de uno de sus miembros, considerada como obra buena u obra mala, digna de recompensa o de sanción. El mérito corresponde a la virtud de la justicia conforme al principio de igualdad que la rige.

    2007 Frente a Dios no hay, en el sentido de un derecho estricto, mérito por parte del hombre. Entre El y nosotros, la desigualdad no tiene medida, porque nosotros lo hemos recibido todo de El, nuestro Creador.

    2008 El mérito del hombre ante Dios en la vida cristiana proviene de que Dios ha dispuesto libremente asociar al hombre a la obra de su gracia. La acción paternal de Dios es lo primero, en cuanto que El impulsa, y el libre obrar del hombre es lo segundo en cuanto que éste colabora, de suerte que los méritos de las obras buenas deben atribuirse a la gracia de Dios en primer lugar, y al fiel, seguidamente. Por otra parte, el mérito del hombre recae también en Dios, pues sus buenas acciones proceden, en Cristo, de las gracias prevenientes y de los auxilios del Espíritu Santo.

    2009 La adopción filial, haciéndonos partícipes por la gracia de la naturaleza divina, puede conferirnos, según la justicia gratuita de Dios, un verdadero mérito. Se trata de un derecho por gracia, el pleno derecho del amor, que nos hace ‘coherederos’ de Cristo y dignos de obtener la ‘herencia prometida de la vida eterna’ (Cc. de Trento: DS 1546). Los méritos de nuestras buenas obras son dones de la bondad divina (cf Cc. de Trento: DS 1548). ‘La gracia ha precedido; ahora se da lo que es debido… los méritos son dones de Dios’ (S. Agustín, serm. 298, 4-5).

    2010 “Puesto que la iniciativa en el orden de la gracia pertenece a Dios, nadie puede merecer la gracia primera, en el inicio de la conversión, del perdón y de la justificación. Bajo la moción del Espíritu Santo y de la caridad, podemos después merecer en favor nuestro y de los demás gracias útiles para nuestra santificación, para el crecimiento de la gracia y de la caridad, y para la obtención de la vida eterna. Los mismos bienes temporales, como la salud, la amistad, pueden ser merecidos según la sabiduría de Dios. Estas gracias y bienes son objeto de la oración cristiana, la cual provee a nuestra necesidad de la gracia para las acciones meritorias.

    2011 La caridad de Cristo es en nosotros la fuente de todos nuestros méritos ante Dios. La gracia, uniéndonos a Cristo con un amor activo, asegura el carácter sobrenatural de nuestros actos y, por consiguiente, su mérito tanto ante Dios como ante los hombres. Los santos han tenido siempre una conciencia viva de que sus méritos eran pura gracia.

    Tras el destierro en la tierra espero gozar de ti en la Patria, pero no quiero amontonar méritos para el Cielo, quiero trabajar sólo por vuestro amor… En el atardecer de esta vida compareceré ante ti con las manos vacías, Señor, porque no te pido que cuentes mis obras. Todas nuestras justicias tienen manchas a tus ojos. Por eso, quiero revestirme de tu propia Justicia y recibir de tu Amor la posesión eterna de ti mismo… (S. Teresa del Niño Jesús, ofr.).

    IV La santidad cristiana

    2012. “Sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman… a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que fuera él el primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, a ésos también los llamó; y a los que llamó, a ésos también los justificó; a los que justificó, a ésos también los glorificó” (Rm 8, 28-30).

    2013 ‘Todos los fieles, de cualquier estado o régimen de vida, son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad’ (LG 40). Todos son llamados a la santidad: ‘Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto’ (Mt 5, 48):

    Para alcanzar esta perfección, los creyentes han de emplear sus fuerzas, según la medida del don de Cristo, para entregarse totalmente a la gloria de Dios y al servicio del prójimo. Lo harán siguiendo las huellas de Cristo, haciéndose conformes a su imagen, y siendo obedientes en todo a la voluntad del Padre. De esta manera, la santidad del Pueblo de Dios producirá frutos abundantes, como lo muestra claramente en la historia de la Iglesia la vida de los santos. (LG 40).

    2014 El progreso espiritual tiende a la unión cada vez más íntima con Cristo. Esta unión se llama ‘mística’, porque participa del misterio de Cristo mediante los sacramentos -‘los santos misterios’- y, en El, del misterio de la Santísima Trinidad. Dios nos llama a todos a esta unión íntima con El, aunque las gracias especiales o los signos extraordinarios de esta vida mística sean concedidos solamente a algunos para manifestar así el don gratuito hecho a todos.

    2015 “El camino de la perfección pasa por la cruz. No hay santidad sin renuncia y sin combate espiritual (cf 2 Tm 4). El progreso espiritual implica la ascesis y la mortificación que conducen gradualmente a vivir en la paz y el gozo de las bienaventuranzas:

    El que asciende no cesa nunca de ir de comienzo en comienzo mediante comienzos que no tienen fin. Jamás el que asciende deja de desear lo que ya conoce (S. Gregorio de Nisa, hom. in Cant. 8).

    2016 Los hijos de la Santa Madre Iglesia esperan justamente la gracia de la perseverancia final y de la recompensa de Dios, su Padre, por las obras buenas realizadas con su gracia en comunión con Jesús (cf Cc. de Trento: DS 1576). Siguiendo la misma norma de vida, los creyentes comparten la ‘bienaventurada esperanza’ de aquellos a los que la misericordia divina congrega en la ‘Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que baja del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo’ (Ap 21, 2).

    Resumen

    2017 La gracia del Espíritu Santo nos confiere la justicia de Dios. El Espíritu, uniéndonos por medio de la fe y el Bautismo a la Pasión y a la Resurrección de Cristo, nos hace participar en su vida.

    2018 La justificación, como la conversión, presenta dos aspectos. Bajo la moción de la gracia, el hombre se vuelve a Dios y se aparta del pecado, acogiendo así el perdón y la justicia de lo Alto.

    2019 La justificación entraña la remisión de los pecados, la santificación y la renovación del hombre interior.

    2020 La justificación nos fue merecida por la Pasión de Cristo. Nos es concedida mediante el Bautismo. Nos conforma con la justicia de Dios que nos hace justos. Tiene como finalidad la gloria de Dios y de Cristo y el don de la vida eterna. Es la obra más excelente de la misericordia de Dios.

    2021 La gracia es el auxilio que Dios nos da para responder a nuestra vocación de llegar a ser sus hijos adoptivos. Nos introduce en la intimidad de la vida trinitaria.

    2022 La iniciativa divina en la obra de la gracia previene, prepara y suscita la respuesta libre del hombre. La gracia responde a las aspiraciones profundas de la libertad humana; y la llama a cooperar con ella, y la perfecciona.

    2023 La gracia santificante es el don gratuito que Dios nos hace de su vida, infundida por el Espíritu Santo en nuestra alma para curarla del pecado y santificarla.

    2024 La gracia santificante nos hace ‘agradables a Dios’. Los carismas, que son gracias especiales del Espíritu Santo, están ordenados a la gracia santificante y tienen por fin el bien común de la Iglesia. Dios actúa así mediante gracias actuales múltiples que se distinguen de la gracia habitual, que es permanente en nosotros.”

    2025 El hombre no tiene, por sí mismo, mérito ante Dios sino como consecuencia del libre designio divino de asociarlo a la obra de su gracia. El mérito pertenece a la gracia de Dios en primer lugar, y a la colaboración del hombre en segundo lugar. El mérito del hombre retorna a Dios.

    2026 La gracia del Espíritu Santo, en virtud de nuestra filiación adoptiva, puede conferirnos un verdadero mérito según la justicia gratuita de Dios. La caridad es en nosotros la principal fuente de mérito ante Dios.

    2027 Nadie puede merecer la gracia primera que constituye el inicio de la conversión. Bajo la moción del Espíritu Santo podemos merecer en favor nuestro y de los demás todas las gracias útiles para llegar a la vida eterna, como también los necesarios bienes temporales.”

    2028 ‘Todos los fieles… son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad’ (LG 40). ‘La perfección cristiana sólo tiene un límite: el de no tener límite’ (San Gregorio de Nisa, v. Mos.).

    2029 ‘Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame’ (Mt 16, 24).

    © Copyright – Libreria Editrice Vaticana

    Querida Ines , Francisco esta enviando el mensaje de que la salvacion es gratuita y de que todos, todos nos veremos en el Cielo, y que no hay peligro de perderse.

    Por eso si quieres que alguien se mantenga en Gracia debe decirse la verdad completa, y tambien que esta se puede perder.
    que dice de las gracias sacramentales?

  7. Querida Ines, no menti, yo he transcrito una fuente y esta fuente la he encontrado en muchos medios, por esa razon no menti.

    Para mentir se requiere una intencion de faltar a la verdad.

    Ya contraste otras fuentes , si varian entre ellas,.

    Por lo tanto mi respuesta ya esta en el otro articulo.

    Pero si quieres lo aclaro para que no me llames mentirosa, Pell dijo una frase que ha sido trsgiversada literalmente por los medios progresitas, yo transcribi una fuente, mas alla el fondo de su frase si coincide con el sentido de preguntarse si Francisco es no papa o antipapa. Y yo me inclino cada dia mas por lo segundo.

    Saludos Ines y no te enfades .

  8. Bueno Teresa, no mentiste, me alegro que aceptaras que difundiste una noticia falsa. No solo difundida por medios progresistas sino retomada por medios tradicionalistas y adecuada al tipo de relato que cada uno quiere armar para difundir su ideología.

    No obstante el hecho de que te preguntes si estamos ante un papa falso o un antipapa indica el peligro en que te encuentras. Y así como difundiste un noticia falsa sobre el cardenal Pell también difundes otras igualmente erradas o te inventas interpretaciones equivocadas.

    En vez de escribir en los foros tendiendo a justificar tu insensata pregunta te aconsejo la oración y el ayuno. Ambos mantienen al demonio alejado. Ya ha logrado inducir en tu mente esa pregunta absurda. Que no se apodere de tu alma. Ve a confesarte. Te lo digo con cariño y por tu bien.

  9. «si tienen un poco de tiempo, en su casa, tomen la Biblia: Isaías, capítulo 41, desde el versículo 13 hasta el 20, siete versículos. Y léanlos. Esta ternura de Dios, este Dios que nos canta a cada uno de nosotros la canción de cuna, como una mamá”.

    «41:13 Porque yo, el Señor, soy tu Dios,
    el que te sostengo de la mano derecha
    y te digo: «No temas,
    yo vengo en tu ayuda».
    41:14 Tú eres un gusano, Jacob,
    eres una lombriz, Israel,
    pero no temas, yo vengo en tu ayuda
    —oráculo del Señor—
    y tu redentor es el Santo de Israel.
    41:15 Yo te convertiré en una trilladora,
    afilada, nueva, de doble filo:
    trillarás las montañas y las pulverizarás,
    y dejarás las colinas como rastrojo.
    41:16 Las aventarás y el viento se las llevará,
    y las dispersará la tormenta;
    y tú te alegrarás en el Señor,
    te gloriarás en el Santo de Israel.

    41:17 Los pobres y los indigentes buscan agua en vano,
    su lengua está reseca por la sed.
    Pero yo, el Señor, les responderé,
    yo, el Dios de Israel, no los abandonaré.
    41:18 Haré brotar ríos en las cumbres desiertas
    y manantiales en medio de los valles;
    convertiré el desierto en estanques,
    la tierra árida en vertientes de agua.
    41:19 Pondré en el desierto cedros,
    acacias, mirtos y olivos silvestres;
    plantaré en la estepa cipreses,
    junto con olmos y pinos,
    41:20 para que ellos vean y reconozcan,
    para que reflexionen y comprendan de una vez
    que la mano del Señor ha hecho esto,
    que el Santo de Israel lo ha creado.»

    Está llamando a los bebes, a los pequeños, a los pobres e indigentes, con ternura de mamá. Hermoso!!!

  10. Ines. Tu quieres que se pierda el hilo.
    Este articulo expone a Francisco diciendo que los que buscan en crecer en laGracia son unos cuent
    agracias.
    Francisco dice quelaGracia es ternura… y no explicaque la Gracia es vivir en Dios y por tanto el que rechaza la Gracia puede perder esa vida. No explica como el Catecismo que lacolaboracion alaGracia es esto que critica delos catolicos.. por ej el asistir aMisa… la gracia s
    Sacramental
    Nos
    Refiere
    su idea de Gracia. Omite ensenar lo que la Iglesia ha ensenado.

    S para muchos catolicos

  11. Jesus es muy viril y su ternura
    a no tiene comparacion ni a un padre ni a una madre. Sobrepasa la dulzura y es melodiosa y . No tiene descripcion es el amor del amor.

  12. Teresita, el Papa no critica a las personas que van a misa. Estás interpretando mal lo que dice el Papa.

    «El Papa Francisco recordó una confesión de hace tantos años, cuando una mujer se atormentaba acerca de la validez o no de una Misa a la que había asistido un sábado por la tarde por un matrimonio, con lecturas diversas de las del domingo. »

    No le critica haber ido a misa sino que le corrige que se atormente de que la misa a la cual había ido un sábado no tenía validez como misa dominical porque era una misa con otras lecturas por tratarse de una misa de esponsales. Le corrige que no tenga una relación intima con Dios para darse cuenta de que si, que la misa a la cual fue era válida como misa dominical.

    Discernimiento Teresa, te falta ese don y ayuno y oración contra las insidias del demonio que pone esos malos pensamientos contra el Papa en tu mente.

  13. Sufro como una madre le dice Jesús a Santa Faustina. No sigas Teresita por ese camino de buscar en las palabras del Papa una prueba de los pensamientos contra el Papa que te puso el demonio en tu mente. Ve a confesarte por favor.

  14. Gracias Ines por tus consejos. Pero creo que la verdad es lo que nos hace libres y intentoy ser honesta y fiel a la conciencia y a las ensenanzas de la Iglesia… algo no cuadra para mi ni para muchos catolicos que obramos con valentia y que por este y muchos otros portalez partcipan por Amor Al Evangelio Y a la Iglesia.
    Como siempre te envio bendicionez y es buena la polemica que generas ya que obliga a reflexionar y a profundizar… sinembargo Francisco no te ayuda con sus discursos y acciones cada dia mas lejanos al catolicismo.

  15. «Comunícase Dios con tantas veras de amor, que no hay afición de madre que con tanta ternura acaricie a sus hijos, ni amor de hermano, ni amistad de amigo que se le compare. ¡Tan profunda es la dulzura de nuestro Dios! Él se emplea en regalar al alma como la madre en servir y regalar a su hijo, criándole a sus mismos pechos» S. Juan de la Cruz. «Cántico Espiritual».

    «Dios es más tierno que una madre» Sta. Teresita.

    La Biblia afirma que «Dios es compasivo y misericordioso». Pues bien, «misericordioso» en hebreo se dice «Rahum», que es una derivación de «Rehem», que significa «seno, útero materno». Lo que quiere decir que Dios nos ama con la ternura de una madre que nos hubiera generado y dado a luz.

  16. 2015 “El camino de la perfección pasa por la cruz. No hay santidad sin renuncia y sin combate espiritual (cf 2 Tm 4). El progreso espiritual implica la ascesis y la mortificación que conducen gradualmente a vivir en la paz y el gozo de las bienaventuranzas:

    Aplícate el catecismo Teresita, crucifica todos esos pensamientos contra el Papa con ayuda de la gracia y mucha oración y ayuno de tu parte. Y mientras sigas intoxicada con esos pensamientos abandona los foros por tu bien. Bendiciones.

  17. Ines ya no me des mas consejos , si te basas en revelaciones privadas de Vassula para defender a Francisco esta perdida, para defender a Francisco lo logico seria hacerlo con base a las Escrituras, a la Tradicion y al Magisterio… cosa que te haria darte cuenta que no hay que defenderlo a el sino a los catolicos y a los hombres de buena voluntad…

  18. Dios , destruyo Sodoma y Gomorra. Esa cursilada afeminada de Bergoglio para malinterpretar a Isaías y ofender a Dios, sólo puede gustar a los que son como él.

  19. Los Mensajes del Señor en la Verdadera Vida en Dios son mi lectura diaria junto a la Biblia. Y gracias a los que los combatían difamando a Vassula aprendí a leer detenidamente cada frase, a pedir el don de discernimiento, y a ir a buscar la fuente de la información siempre. Ahora pasa lo mismo con las expresiones del Papa. Es que el demonio no es creativo, se repite siempre y ataca todo lo que viene de Dios.

  20. Quiero pensar que se debe a una mala traducción eso de que Dios puede ser tierno hasta parecernos ridículo, porque si fuera verdad el ridículo sería el que lo ha dicho. Seguro que es una mala traducción.

  21. La homilía de hoy del Papa Francisco nos hace pensar en las palabras del Papa Juan Pablo I en un Ángelus de 1978: «El pueblo hebreo pasó momentos difíciles y se dirigió al Señor lamentándose y diciendo: «Nos has abandonado, nos has olvidado». « No», respondió Dios por medio del profeta Isaías: «¿Puede acaso una madre olvidar a su hijo? Pero si sucediera esto, jamás olvidará Dios a su pueblo».
    Los que estamos aquí tenemos los mismos sentimientos; somos
    objeto de un amor sin fin de parte de Dios. Sabemos que tiene los ojos fijos en nosotros siempre, también cuando nos parece que es de noche. Dios es Padre, más aún, es madre. No quiere nuestro mal; sólo quiere hacernos bien, a todos. Y los hijos, si están enfermos, tienen más motivo para que la madre los ame. Igualmente nosotros, si acaso estamos enfermos de maldad o fuera de camino, tenemos un título más para ser amados por el Señor». Esto es realmente hermoso…

  22. El prestigioso Pew Research dio a conocer los resultados de una investigación realizada durante dos años que revela los lugares en donde es más apreciado el Papa Francisco, que de acuerdo a estos resultados tiene una aprobación global de 60 por ciento y una perspectiva desfavorable de 11 por ciento.

    Polonia, la tierra de San Juan Pablo II, es el país que ocupa el primer lugar en la aprobación del Papa con 92 por ciento. Le siguen empatados Argentina, la tierra natal del Santo Padre, e Italia, ambos con 91 por ciento.

    Europa y América Latina son los dos continentes que registran la mayor aceptación hacia Francisco, con 84 y 72 por ciento respectivamente.

  23. El amigo Eduardo dando publicidad al marketing de los masones y enemigos de la Iglesia. Cuando saca esas encuestas fabricadas por esas empresas aumenta mi preocupación por este papado.

    Viva Cristo Rey

  24. Bravo Teresa Abigail, doy gracias por los que alzan la voz para denunciar lo que ofende a Nuestro Creador, dejando de lado los respetos humanos.¿Quién como Dios? Nadie como Dios!
    A Dios Sea dado todo honor y toda Gloria por los siglos de los siglos amén.
    Que Nuestro Señor Jesucristo le bendiga abundantemente amén.

  25. Recibido con una gran ovación cuando se asomó a la ventana del Palacio Apostólico, antes de rezar el Ángelus, Francisco reflexionó sobre la felicidad a la que aspiramos cada uno de nosotros, y sobre la alegría de los cristianos de ser llamados a testimoniar, porque “Jesús mismo es nuestra alegría”. Y recordó que todos los bautizados estamos llamados a ayudar a los demás a descubrirla, o a redescubrirla, si hubiera sido olvidada. Se trata de una “misión bellísima”, enfatizó. “Jesús no es un personaje del pasado, es la palabra de Dios que hoy continúa a iluminar el camino del hombre, y sus gestos -los sacramentos- son la manifestación de la ternura, de la consolidación y del amor del Padre sobre cada ser humano”.

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