Referendum pro-familia en Eslovaquia: ¿ser o no ser?

|


El presidente eslovaco, Andrej Kiska aseguró que era necesario un referendum de inspiración pro-familia pero luego se echó atrás. ¿Por qué?
Se acaba de lanzar un nuevo ataque contra los valores de la familia tradicional en Eslovaquia. En este país de Europa central, cuya renta per cápita está aumentando pero que dista mucho todavía de la media de los países de Europa occidental, se piensa todavía que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer.
Esta presunta tautología se vio reforzada el pasado mes de junio con la votación del Parlamento eslovaco que consagró este principio en la Constitución y cerró la puerta a una posible legalización de las uniones del mismo sexo. La enmienda se aprobó con una cómoda mayoría de más de dos tercios: 102 diputados eslovacos de los 150 votaron «a favor».

En la misma línea que la votación a la enmienda de la constitución, el movimiento Aliancia za Rodinu (Allianza por las Familias) ha lanzado una petición a nivel nacional solicitando un referendum de protección global de la familia. A finales de agosto, la Alianza por las Familias anunciaba en su página web que había recogido ya más de 400,000 firmas demostrando así la importancia que tiene la familia y sus valores tradicionales para este país de tan sólo 5.4 millones de habitantes.

El éxito de esta petición muestra claramente (si acaso fuese necesario probarlo), que los pueblos de Europa central y del este consideran todavía a la familia como el cimiento de la sociedad. El hecho de que la mayor parte de la población haya demostrado que los valores de la familia tradicional deben ser protegidos, debería bastar para refrenar a las élites políticas de su tendencia a manipular las leyes sobre familia y paternidad. Por eso los representantes de Alianza por las Familias lanzaron la petición de un referendum que relacionaría Eslovaquia con la defensa de la familia. 

El presidente eslovaco, Andrej Kiska, aseguró que dicho referendum podría celebrarse a mediados de noviembre coincidiendo con las elecciones locales. Uniendo ambos eventos, las autoridades eslovacas querían evidencia la importancia de todo lo que se refiere a la familia.

Las cuatro preguntas del referendum cubrían los siguientes temas :

―¿Se debe considerar el matrimonio exclusivamente como la unión de un hombre y una mujer ?
―Las parejas o grupos de personas del mismo sexo, deberían tener derecho a adoptar niños ?
―¿Existe alguna otra forma de vida, alternativa al matrimonio, que debería gozar de especial protección, derechos y obligaciones ?
―¿Puede la escuela obligar a los niños a asistir a clases de educación sexual o clases sobre eutanasia sin que sus padres estén de acuerdo con lo que se les va a enseñar ?

Las respuestas a estas preguntas definirían sin ninguna ambiguedad lo que es la fmailia natural e imposibilitaría a los defensores del lobby LGTB, como son la Unión Europea y algunos globalistas, a llevar a la gente por el mal camino.

Sin embargo, tal referendum ha debido preocupar más de la cuenta a los defensores del “nuevo orden sexual mundial” ya que el pasado 3 de septiembre, el presidente Kiska se retractó de sus palabras y anunció que el prometido referéndum no se celebraría finalmente en noviembre y que las cuatro preguntas pasarían primero por el Tribunal constitucional para verificar su constitucionalidad. Según la web de información cristiana Le Rouge et le Noir (el Rojo y el Negro) son las asociaciones LGTB quienes están tratando de impugnar la constitucionalidad de las preguntas.

Y podemos suponer que el lobby gay eslovaco ha pedido también la intervención de las instituciones europeas.

Sin duda, parece que uno de los principales objetivos de la Unión Europea es instar a los estados miembros a que tengan en cuenta la diversidad y la orientación sexual de sus ciudadanos y los resultados del abortista Informe Estrela.

La razón de esta obsesión por las cuestiones de la sexualidad y la «ideología de género» por parte de nuestra élite globalista nace del hecho de que pretenden darle forma al futuro de la humanidad. Después de entrar en nuestros dormitorios y querer cambiar la forma de la familia con el fin de hacer que sea compatible con sus teorías más salvajes y dañinas, los defensores de la globalización pretenden crear la sociedad ideal para el desarrollo de su proyecto. 

Al destruir la familia tradicional y después de haber eliminado la identidad nacional y étnica de los pueblos, esperan crear una sociedad de individuos atomizados sin raíces, que carecen de cualquier sentido de identidad, autómatas virtuales intercambiables y que sólo existen para consumir siempre más y más.

Ante el nacimiento de una sociedad totalitaria que controla la vida desde su comienzo, los pueblos de Europa deben unirse y volver la mirada hacia las naciones que representan una alternativa a esta destrucción. 

Por ello, debemos unir a todos los movimientos pro-familia del continente y apoyar con firmeza a los pocos países libres que están dispuestos a luchar contra este nuevo «Gran Hermano».

Sin lugar a dudas, la salvación de nuestra civilización pasa por una alianza con Rusia, cuya política familiar ha sido una de las principales preocupaciones del país y de su élite política. Con el apoyo de un grupo de países y entidades aliadas que van desde Bulgaria a Hungría, Serbia y Croacia, Rusia es el refugio de los valores ancestrales de nuestra civilización. (Publicado originalmente en VandV)

Ayuda a Infovaticana a seguir informando

Comentarios
0 comentarios en “Referendum pro-familia en Eslovaquia: ¿ser o no ser?
  1. El último párrafo os desacredita como maestros de cuestiones morales ¿Decís en serio lo de «Rusia es el refugio»? Una de dos, o no visteis/ hicisteis caso a lo que ocurrió en Rusia con todo este asunto; o sois unos intolerantes irrespetuosos. En ninguno de los dos casos es perdonable que comentéis una alianza con las políticas rusas «Profamilia» como la solución. Os tendrían que mear a vosotros en la boca o malatratar como hicieron con los pobres chavales que salieron a manifestarse mientras Rusia atropellaba sus derechos. A ver si aplicais un poco las palabras que tanto queréis para los demás.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles