Los nombres esenciales concretos, ¿pueden o no pueden sustituir al de persona?

|
Objeciones por las que parece que los nombres esenciales concretos no pueden sustituir al de persona, de modo que sea verdadera la expresión Dios engendró a Dios:
1. Como dicen los sofistas, el término singular significa lo mismo que el término sustituido. Pero la palabra Dios parece que es término singular, puesto que no puede ser aplicado en plural, como dijimos (a.3). Por lo tanto, cuando significa la esencia, parece que sustituye a esencia y no a persona.
2. El término puesto en un sujeto no se restringe, en cuanto al significado, por el término puesto en el predicado; sino únicamente se restringe en cuanto al tiempo que indica. Pero cuando digo Dios crea, la palabra Dios sustituye a la esencia. Por lo tanto, al decir Dios engendró, el término Dios no puede, como predicado nocional, sustituir al de persona.
3. Si la expresión Dios engendró es verdadera porque el Padre engendra, por la misma razón será verdadera la de Dios no engendra porque el Hijo no engendra. Por lo tanto, está el Dios que engendra y el Dios que no engendra. De este modo parece que hay que concluir que estamos ante dos dioses.
4. Si Dios engendró a Dios, o se engendró a sí mismo o a otro Dios. Pero no se engendró a sí mismo, porque como dice Agustín en I De Trin.Nada se engendra a sí mismo. Y tampoco engendró a otro Dios, porque no hay más que un Dios. Por lo tanto, la expresión Dios engendró a Dios es falsa.
5. Si Dios engendró a Dios, o engendró al Dios que es Dios Padre o al Dios que no es Dios Padre. Si engendró al Dios que es Dios Padre, Dios Padre es engendrado. Si engendró al Dios que no es Dios Padre, Dios es el que no es Dios Padre. Esto es falso. Por lo tanto, no se puede decir que Dios engendró a Dios.
Contra esto: está lo que se dice en el símbolo (Niceno): Dios de Dios.
Respondo: Algunos dijeron que la palabra Dios, y similares, por su propia naturaleza, sustituyen a la palabra esencia. Pero cuando llevan adjunto un término nocional, pasan a sustituir al de persona. Esta opinión parece fundamentarse en aquella consideración sobre la divina simplicidad que precisa que en Dios sea lo mismo el que tiene y lo que se tiene. Así, tener deidad, que es lo que significa la palabra Dios, es lo mismo que deidad.Pero en las características de las expresiones, no sólo hay que tener presente el significado, sino también el modo de significar. Y así, porque la palabra Dios significa la divina esencia que se tiene a sí misma, como la palabra hombre indica la presencia de humanidad en el supuesto, otros dijeron, mejor, que la palabra Dios, en cuanto al modo de significar, tiene la propiedad de poder sustituir al de persona, como ocurre con la palabra hombre. Por lo tanto, algunas veces la palabra Dios sustituye a la esencia, como cuando se dice Dios crea; porque este predicado le corresponde al sujeto en razón de la forma significada, que es la deidad. En cambio, otras veces sustituye a la persona; bien sólo a una, como cuando se dice Dios engendra, bien a dos, como cuando se dice Dios espira,bien a tres, como cuando se dice: Al Rey de los siglos, inmortal, invisible, único Dios, etc. (1 Tim 1,17).
A las objeciones:
1. La palabra Dios, aun cuando coincide con los términos singulares en el hecho de que la forma significada no se multiplica, sin embargo, coincide con los términos comunes en el hecho que la forma significada se encuentra en muchos supuestos. Por eso, no es necesario que sustituya a la esencia significada.
2. Aquella objeción es viable contra aquellos que sostenían que la palabra Dios, por propia naturaleza, no puede sustituir a la de persona.
3. Es distinta la razón por la cual la palabra Dios sustituye al de persona, de la razón por la que se utiliza la palabra hombre. Porque la forma significada por la palabrahombre, esto es, humanidad, realmente está dividida en diversos supuestos, y, en cuanto tal, sustituye a la persona. Incluso aunque no se añada nada que determine a la persona, que es un supuesto distinto. No obstante la unidad o la comunidad de la naturaleza humana no es real, sino sólo conceptual. Por eso, la palabra hombre no sustituye la naturaleza común, a no ser por la exigencia de algún añadido, como cuando se dice: El hombre es especie. Pero la forma significada por la palabra Dios, es decir, la esencia divina, es una y común realmente. Por eso, en cuanto tal sustituye la naturaleza común. Pero, en virtud de algo que se le añade, puede sustituir a la persona. Por eso, cuando se dice Dios engendra, por razón del acto nocional la palabraDios sustituye a la persona del Padre. Pero cuando se dice, Dios no engendra, nada se añade que determine este nombre como sustitutivo de la persona del Hijo, pues, más bien, se da a entender que la generación va contra la misma naturaleza divina. Pero si se añade algo que corresponda a la persona del Hijo, entonces la expresión será verdadera; como si se dice: El Dios engendrado no engendra. Por eso, no se puede concluir está el Dios que engendra y el Dios que no engendra, a no ser que se añada algo relativo a las personas; como si se dice, por ejemplo, el Padre es el Dios que engendra, y el Hijo es el Dios que no engendra. De este modo no se sigue que haya varios dioses,porque el Padre y el Hijo son un solo Dios, como dijimos (a.4).
4. La expresión el Padre se engendra a sí Dios es falsa. Porque el se, por ser recíproco, repercute sobre el mismo sujeto. Y esto no contradice lo que Agustín escribe Ad MáximumDios Padre engendró otro El. Porque aquí este El o es acusativo, y, de ser así, significaría que engendró otro distinto a El; o significa simple relación, y, así, iría referido a la identidad de naturaleza; pero se trata de una expresión impropia o enfática, cuyo sentido sería: Engendró otro muy semejante a sí mismo. Igualmente, la expresiónengendró otro Dios, es falsa. Porque, aun cuando el Hijo sea distinto del Padre, como dijimos anteriormente (q.31 a.2), sin embargo, no hay que decir que sea otro Dios.Porque se entendería que el adjetivo otro pondría algo sustancial a Dios. De ser así, significaría distinción de deidad. Algunos, sin embargo, admiten la expresión: Engendró otro Dios, siempre que el otro sea sustantivo, y que Dios entre en la expresión como aposición. Pero éste es un modo impropio de hablar y que hay que evitar a fin de no inducir a error.
5. La expresión Dios engendró a Dios que es Dios Padre, es falsa. Porque cuando Padrese utiliza en aposición con Dios, lo restringe a la simple sustitución de persona del Padre. De este modo, el sentido de la frase sería engendró a Dios que es el mismo Padre.De ser así, el Padre sería engendrado. Y esto es falso. Por eso, la expresión engendró a Dios que no es Dios Padre, se trata de una expresión negativa que es verdadera. Sin embargo, si se entiende que en dicha expresión no hay una simple aposición, sino que entre las dos hay que poner algo, entonces sucedería al revés, es decir, que la expresión afirmativa sería verdadera y la negativa falsa. Su sentido sería: Engendró a Dios que es el Dios que es Padre. Pero es ésta una explicación muy forzada. Por lo tanto, es mucho mejor que se niegue totalmente la expresión afirmativa y que se use la negativa.No obstante, Prepositino dijo que tanto la negativa como la afirmativa son falsas. Porque el relativo que, en la expresión afirmativa, puede referirse al supuesto, pero en la expresión negativa se refiere al significado y al supuesto. Por eso, el sentido de la expresión afirmativa sería: El ser Dios Padre le corresponde a la persona del Hijo. El sentido de la expresión negativa, por su parte, sería: Ser Dios Padre no sólo se niega de la persona del Hijo, sino también de su divinidad. Pero esto parece poco razonable, pues, según el Filósofo, de quien se afirma algo también se puede negar algo.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles