‘Tuve que dar a luz con las piernas encadenadas’

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MeriamTras sufrir un calvario por casarse con un cristiano, la sudanesa condenada a la horca ya está en un lugar «seguro» con su familia. (gaceta.es) Tras ser condenada a muerte y pasar varios meses en prisión, Mariam Yahya Ibrahim ya está en un lugar “seguro” –“pero no agradable”-: la Embajada de Estados Unidos. La mujer sudanesa que atrajo la atención de los medios de comunicación de todo el mundo por su condena a la horca, motivada por casarse con un hombre cristiano, Daniel Wani, ha relatado su dura experiencia a la cadena CNN en una entrevista telefónica. Maya –su hija- debía nacer en prisión y esa era su única preocupación. «Sólo pensaba en mi hija y en cómo iba a dar a luz», afirmó Mariam, que reconoció que este era un hecho que hacía que estuviera “muy asustada”. «Di a luz encadenada. Sin esposas pero con cadenas en las piernas», explicó, al tiempo que reconocía que “todavía no sé si en el futuro –su hija- necesitará ayuda para andar«, porque las cadenas no le permitían abrir las piernas lo suficiente, lo que propició que la comadrona la levantara de la mesa en que se apoyaba. Tras salir del centro penitenciario, Mariam y su marido sufrieron una nueva detención, en esta ocasión en el aeropuerto de Jartum, al ser acusados de intentar salir de Sudán con papeles falsos.  «Estábamos asustados porque no sabíamos qué iba mal. Nos encerraron en una habitación durante 4 o 5 horas y nos pasamos el rato preguntándonos cuál era el problema«. Pero este problema aún no se ha resuelto por completo, por eso la comunicación telefónica con la CNN se produjo desde la embajada estadounidense, pues el Servicio de Seguridad e Inteligencia de Sudán (NISS) acusó a Mariam de utilizar papeles de Sudán del Sur sin ser ciudadana y de dirigirse a Estados Unidos, país del cual no tiene la nacionalidad. «¿Cómo puede ser que mi documentación esté mal? Los papeles vinieron de la embajada y son 100% válidos, pues fueron aprobados por los embajadores de Sudán del Sur y de Estados Unidos. Estoy en mi derecho de tener un pasaporte sursudanés porque mi marido es ciudadano de Sudán del Sur y además tiene pasaporte estadounidense», se lamenta, pese a reconocer que no deseaba abandonar su país natal.  Sin embargo, todos los acontecimientos vividos en los últimos meses han propiciado que Mariam y su familia se sientan inseguros en Sudán.  

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