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Incendio en la abadía situada junto al Cenáculo después de la misa del Papa
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Incendio en la abadía situada junto al Cenáculo después de la misa del Papa

Gabriel Ariza
28 mayo, 2014

abadiaLa abadía de la Dormición, junto al Cenáculo en Jerusalén, sufrió ayer un conato de incendio. El hecho tuvo lugar poco después de que el papa Francisco celebrara la eucaristía en el Cenáculo. Según la agencia Efe, algunos testihos narran que poco después de que el Pontífice abandonara el lugar y cuando los franciscanos retiraban las cruces del recinto, “un desconocido prendió fuego a un libro, lo introdujo entre los bancos y una pira de pequeñas cruces de madera, y desató un incendio que pudo ser rápidamente controlado”. Otros testigos, siempre indica Efe, señalaron que después de la misa papal, un grupo de jóvenes ultraortodoxos habían acusado verbalmente a los frailes franciscanos de pervertir con sus cruces la santidad judía del edificio donde está el Cenáculo. (Debajo se encontraría la tumba del rey David). Uno de los monjes benedictos que gestiona la abadía explicó a la agencia que llamaron “inmediatamente a la policía, y afortunadamente todavía estaba el dispositivo de seguridad por la visita del Papa. Los bomberos vinieron y pudieron controlar las llamas”. “No sabemos quién lo hizo. Hay un ambiente muy desagradable por las protestas contra la visita del Papa. No sé si hay un vínculo, puede ser sólo el acto de una persona trastornada” , dijo el monje benedictino. La policía israelí está investigando varias vías. “Según las primeras informaciones, un hombre que no era judío entró en la Abadía de la Dormición, tomó una vela y prendió fuego a un libro”, dijo el portavoz policial Micky Rosenfeld , quien agregó que ” la pista de un incidente interno en la iglesia no está excluida”, según indica la agencia AFP. Otros testigos dijeron a EFE que después de la Misa celebrada por Francisco, un grupo de jóvenes judíos ultraortodoxos en compañía de un rabino se habían enfrentado verbalmente a los frailes franciscanos, a los que acusaron de pervertir con sus cruces la santidad judía del edificio donde está el Cenáculo. Desde el siglo XII los judíos afirman que en los cimientos de este edificio está la tumba del rey David. Por este motivo las autoridades no permiten que se celebren Misas en el Cenáculo, con excepción de Jueves Santo y Pentecostés. Sin embargo, extendieron un permiso especial con ocasión de la visita del Papa Francisco. Situado en el Monte Sión, el Cenáculo estuvo durante 200 años en manos de la Custodia franciscana de Tierra Santa, pero Suleimán el Magnífico lo expropió en el siglo XVI y con la creación del Estado de Israel en 1948 pasó a estar bajo administración israelí. La parte que reclaman los cristianos y los edificios aledaños han sido objeto en los últimos años de repetidos ataques, pintadas y manifestaciones de extremistas judíos que exigen la expulsión de los cristianos.

Gabriel Ariza