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¿Quién es…Luis Quinteiro Fiuza?

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fiuza Obispo de Tui-Vigo Luis Quinteiro Fiuza, nació en Sabrexo (Vila de Cruces-Pontevedra) en el año 1947. Ingresó en el Seminario Menor de Belvís de Santiago de Compostela en 1958. Unos años después, en 1966, siendo seminarista mayor, comenzó sus estudios teológicos en la Pontificia Universidad de Comillas (Santander) y, trasladada esta universidad a Madrid, obtuvo el grado de Licenciado en Teología y realizó los cursos de doctorado. En Junio de 1971 es ordenado presbítero en Madrid, en la Iglesia de I.C.A.I. de los Padres Jesuitas. En 1978 marcha a Roma para ampliar sus estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana. Durante esta estancia en la Ciudad Eterna, se especializa en Filosofía Contemporánea y realiza varios cursos y seminarios sobre el estudio y pensamiento de Karl Marx. fiuza1 En 1981 asiste en Alemania a unos cursos de Hochschule für Philosophie de Munich. Es Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidade Gregoriana de Roma, con una tesis sobre el Realismo Transcendental, en la que obtiene la cualificación de Summa cum laude. En su diócesis de origen, ha desarrollado una intensa labor pastoral e intelectual: fue coadjutor de la Parroquia de San Juan, Director de la Residencia Universitaria “Burgo de las Naciones”, Formador y Profesor del Seminario Menor y Capellán de de la Residencia Universitaria “Padre Míguez” de las religiosas Calasancias de la Divina Pastora. En el año 1982 es nombrado Profesor del Instituto Teológico Compostelano y director del Centro de Formación Teológica de Seglares de la Archidiócesis. En el año 1992 es nombrado Director del Instituto Teológico Compostelano y en 1997, Rector del Seminario Mayor de Santiago de Compostela. fiuza2 En 1999 el Papa Juan Pablo II le nombra Obispo titular de Fuerteventura y Auxiliar de Santiago de Compostela, siendo ordenado el 19 de junio siguiente. Su lema episcopal “Beati Misericordes” (Mt 5,7), recoge una de las Bienaventuranzas, en la cual el Señor invita a sus discípulos a recorrer el camino de la misericordia que tiene su punto de partida en la misericordia de Dios manifestada en su Hijo Jesucristo. En el año 2002 se le designa Obispo de Ourense, diócesis en la que ha permanecido siete años. Pertenece en la Conferencia Episcopal Española a la Comisión Episcopal de la Doctrina de la Fe y a la de Migraciones; siendo en esta última el Obispo Promotor del Apostolado del Mar. La diócesis de Ourense tuvo tres obispos en muy poco tiempo, cuando ya se iba de la diócesis le comentaron que parecía una escuela de obispos. Ante esto declaró “Sí, reflexioné sobre eso estos días, y visto humanamente no es fácil de entender, tres obispos en tan poco tiempo. Comparto esa preocupación de los fieles y religiosos pero, por otra parte, todos los que nos marchamos de Ourense lo hacemos con una gran tristeza. Pero son razones humanas, quien conduce todo esto es el Señor y estoy plenamente convencido de que vendrán personas mejores para llevar a la Iglesia ourensana a buen puerto. La diócesis tendrá un obispo como se merece y el más adecuado para el momento en que vivimos”.

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Deseo que el siguiente obispo de Ourense “Que sea un hombre entregado a Dios y a los fieles. Después si es gallego, mejor, se sentirá más identificado con la gente…Ojalá que sea un obispo gallego, pero yo no soy quien lo decide, es el Santo Padre. Dicho esto, sólo pido que sea un hombre entregado a la provincia”. También esperó “Qué venga con mucha ilusión y que se entregue a todo, porque esta diócesis termina enamorándote”. La realidad es que dejó la diócesis con un agujero patrimonial tremendo que hacía a su sucesor declarar que “de la Iglesia cambiaría la Administración de sus bienes económicos”. El 28 de enero de 2010 se hizo público su nombramiento, por parte de Benedicto XVI, como Obispo de Tui-Vigo. En la Santa Iglesia Catedral de Tui, toma posesión el día 24 de abril de 2010; y al día siguiente realiza la entrada en la Con-Catedral de Vigo. Declaró que una labor importante de la Iglesia son los jóvenes “Esa es la gran tarea que tiene ahora mismo la Iglesia, acercarse a los jóvenes, quererlos y sentirse querida por ellos, interesarse por sus problemas, inquietudes y enseñarles a descubrir a Jesús, la grandeza de la fe. Tenemos que estar con ellos, porque una casa sin hijos se viene abajo”.  

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