Un cardenal da de comulgar a un conocido activista transexual

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b9edef2f1a317c63f43f5ff0edd4ecd7_medium   Se trata de Vladimir Luxuria, activista, ex político comunista, actriz y personaje televisivo italiano. El cardenal Bagnasco celebró el funeral por Don Gallo, el cura rojo partidario del matimonio homosexual y de la promoción de los preservativos. En las elecciones primarias del centro-izquierda italiano, celebradas en diciembre pasado, Andrea Gallo dio su apoyo al político abiertamente gay Nichi Vendola, que tras el anuncio de su fallecimiento ha celebrado su legado en un emocionado comunicado. Tras la dimisión de Joseph Ratzinger, Don Gallo llegó a defender la elección de un papa homosexual, algo que para él hubiera sido una magnífica noticia. Don Gallo cantaba en su iglesia,  al término de la misa, el Bella Ciao, la reconocida canción partisana con la que la resistencia italiana hizo frente al fascismoy que según se puede observar entonaban hace tan solo unos meses los feligreses de su parroquia. Pues el Cardenal Bagnasco, presidente de la CEI, celebró su funeral, y a la hora de la comunión, el conocido activista transexual se acercó y el cardenal le miró a los ojos y le dio de comulgar. Después del funeral, Luxuria confesó ante la prensa que no comulgaba desde los 17 años, pero esta vez lo hizo en homenaje a don Gallo, el cura fallecido, a quien agradeció «habernos hecho sentir hijas de Dios».

Luxuria explicó así el momento de la comunión: «Miré a los ojos del cardenal, me reconoció y, sin vacilaciones, me dio la hostia. Es el comienzo de una apertura». En una entrevista concedida a la revista Radici Cristiane (Raíces Cristianas), Mons. Burke, quien fuera hasta hace poco Arzobispo de Saint Louis (Estados Unidos), explicó que los católicos no tienen el derecho de recibir la Eucaristía. «¿Quién puede reivindicar un derecho a recibir el Cuerpo de Cristo? Todo es un acto sin medida del amor de Dios. Nuestro Señor se hace Él mismo disponible en su Cuerpo y en su Sangre pero no podemos decir jamás que tenemos el derecho de recibirlo en la Santa Comunión. Cada vez que nos acercamos a Él, debemos hacerlo con una profunda conciencia de nuestra indignidad», explicó el Prefecto. Tras comentar además que entre los fieles se ven a veces actitudes de irreverencia al recibir la Comunión, el Arzobispo destacó que «recibir indignamente el Cuerpo y la Sangre de Cristo es un sacrilegio. Si lo hace deliberadamente en pecado mortal es un sacrilegio». «Si tenemos un pecado mortal en la conciencia, debemos primero confesarnos de ese pecado y recibir la absolución, y sólo después acercarnos al Sacramento Eucarístico», resaltó. Seguidamente puso como ejemplo de este sacrilegio el caso de cualquier «funcionario público que con conocimiento y consentimiento sostiene acciones que están contra la ley moral Divina y Eterna. Por ejemplo, si apoya públicamente el aborto procurado, que comporta la supresión de vidas humanas inocentes e indefensas. Una persona que comete pecado de esta manera debe ser amonestada públicamente de modo que no reciba la Comunión hasta que no haya reformado la propia vida». «Si una persona que ha sido amonestada persiste en un pecado mortal público y se acerca a recibir la Comunión, el ministro de la Eucaristía tiene la obligación de negársela. ¿Por qué? Sobre todo por la salvación de la persona misma, impidiéndole realizar un sacrilegio», agregó. El Prelado vaticano indicó luego que negar la Comunión en estos casos impide que se genere el escándalo; «en primer lugar, un escándalo referente a nuestra disposición para recibir la Santa Comunión». Es decir, dijo, «se debe evitar que la gente sea inducida a pensar que se puede estar en estado de pecado mortal y acercarse a la Eucaristía. En segundo lugar, podría existir otra forma de escándalo, consistente en llevar a la gente a pensar que el acto público que esta persona está haciendo, que hasta ahora todos creían que era un pecado serio, no lo es tanto si la Iglesia le permite recibir la Comunión». «Si tenemos una figura pública que abierta y deliberadamente sostiene los derechos abortistas y que recibe la Eucaristía, ¿qué terminará pensando la gente común? Puede llegar a creer que es correcto hasta cierto punto suprimir una vida inocente en el seno materno», advirtió. El Prefecto de la Signatura Apostólica dijo también que cuando un obispo o autoridad eclesiástica impide que un abortista reciba la comunión «no tiene ninguna intención de interferir en la vida pública sino en el estado espiritual del político o del funcionario público que, si es católico, debe seguir la ley divina también en la esfera pública» «Por tanto, es simplemente ridículo y equivocado tratar de silenciar a un pastor acusándolo de interferir en política para que no pueda hacer el bien al alma de un miembro de su grey», dijo el Prelado vaticano

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Comentarios
2 comentarios en “Un cardenal da de comulgar a un conocido activista transexual
  1. En todo caso, deberían cerrarse filas en torno al Cardenal. Es cierto que ha generado escándalo pero haber negado la Comunión habría generado mayor escándalo in situ, además, no sabemos si verdaderamente el Cardenal sabía lo de esta persona, porque normalmente no suelen leer la prensa rosa los purpurados.

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